EE UU impone nuevas sanciones a Irán por sus “malignas actividades” en Oriente Medio

Irán sigue en el punto de mira de Estados Unidos. La primera potencia mundial anunció hoy nuevas sanciones contra Teherán por su programa balístico y sus “malignas actividades” en Oriente Medio.

La medida punitiva llega justo después de que Washington renovase el pacto nuclear, cerrado por Barack Obama en 2015 para conjurar un arma atómica iraní, con la advertencia de que el régimen de los ayatolás no está cumplimento con el “espíritu del acuerdo”.

Lejos de haber calmado las aguas, la entrada de Donald Trump en la Casa Blanca ha vuelto a tensar las relaciones. Ya como candidato calificó el acuerdo nuclear como el “peor del mundo”. Y ahora, aunque no ha dado el paso definitivo, lo sigue despreciando profundamente. En la última revisión trimestral, sólo aceptó dar su visto bueno tras una hora de discusión con sus asesores.

La decisión final ha sido mantener lo suscrito, pero endureciendo el discurso y sin descartar la posibilidad de denunciarlo. “El presidente sigue pensando que es un muy mal acuerdo”, afirmó el portavoz, Sean Spicer.

A esta narrativa beligerante responden las nuevas sanciones. En su justificación se traza un perfil aterrador de Irán. Para EEUU, el régimen de los ayatolás es un factor de inestabilidad regional de primer orden que igual apoya a organizaciones terroristas como Hamás o Hezbolá, que participa en las atrocidades del Gobierno sirio o amenaza la navegación en el Mar Rojo. Todo ello sin contar su programa balístico, su desprecio a los derechos humanos y el acoso y detención de ciudadanos estadounidenses.

“Estados Unidos mantendrá el uso de sanciones contra aquellos que den apoyo a las actividades desestabilizadoras de Irán y por encima de todo no permitirá que adquiera el arma nuclear”, afirmó en un comunicado el Departamento de Estado. La paz aún queda muy lejos.