Los países del Mediterráneo se unen para solventar el problema de la escasez de agua

Un total de 180 millones de personas sufren escasez de agua en la zona mediterránea. Así lo ha afirmado este lunes la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, en la presentación del programa PRIMA en la sede del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad. Esta iniciativa, impulsada por 19 países del área mediterránea y con un presupuesto de 494 millones de euros, busca soluciones sostenibles al problema de la escasez de agua y la disminución del rendimiento de los cultivos. Las primeras convocatorias de proyectos de investigación e innovación se lanzarán a principios de 2018.

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 494 millones de euros para los próximos siete años, de los que España invertirá 30 millones. En total, 274 millones de euros los aportarán los países participantes, mientras que la Unión Europea contribuirá con 220.

El comisario europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas, ha explicado que PRIMA nace porque «ya no tenemos agua». Para él, las cifras relacionadas con los recursos hídricos son «increíblemente difíciles», pues, según ha declarado, si a inicio de siglo la Tierra tenía 20,000 metros cúbicos de recursos hídricos, se estima que para 2025 contará con menos de 5,000 metros cúbicos. Hay que abordar el problema de la escasez del agua cuanto antes para «garantizar la estabilidad en los países»: “Si invertimos en soluciones para el problema de la escasez del agua podemos ayudar a prevenir ciertas crisis, como la de refugiados”.

La inversión de España en Investigación y Desarrollo ha retrocedido por sexto año consecutivo en relación al PIB. Concretamente, el desembolso se situó en el 1,19% del PIB frente al 1,22% de 2015, según datos publicados la semana pasada por el INE. El comisario europeo de Investigación, Ciencia e Innovación, Carlos Moedas, ha descartado “hacer comentarios a nivel de la política nacional”. Sin embargo, en declaraciones a el Periódico EL PAÍS ha explicado que en Europa no se está invirtiendo lo suficiente. “Cuando miramos lo que invertimos en Europa, que son 300,000 millones, y lo comparamos con EE UU, que son 450,000 millones, vemos que hay una diferencia muy grande”, ha señalado.