* El gusanito de Jáuregui

* La omisión de Meade

froylan-columnista

Los desinformados daban hasta ayer por un hecho que Gustavo Madero y Rocío Reza harían fórmula para registrarse como candidatos a senadores por el PAN, pero sorprendió la declaración que de última hora formuló otro peso completo del Nuevo Amanecer, César Jáuregui.

El Secretario General de gobierno confesó que no puede mentir, al aceptar que lo mueve el gusanito de la senaduría y por lo tanto valora la posibilidad de presentarse al registro. Varios no indiciados arquearon las cejas ¿Dos altos funcionarios del Nuevo Amanecer disputando la primera fórmula al senado?.

La respuesta probable es una contradicción; si pero no. Lo más seguro es que desde Chihuahua empujen hasta el último momento por que Madero sea incluido en el exclusivo grupo de los candidatos por lista propuestos por el CEN, en cuyo caso Jáuregui estaría más que feliz de ir por tierra.

Así que ya sabe, de la misma manera en que los priistas hicieron su espectáculo subiendo y bajando candidatos, lo mismo haría el PAN en la senaduría. En palabras llanas hasta ayer seguían los jaloneos entre el Gobierno del Estado y el CEN del PAN, o si usted quiere ponerle nombres y apellidos entre Corral y Anaya.

José Antonio Meade desaprovechó el encuentro con empresarios, en el salón Villareal, para imponer agenda en Chihuahua y el resto del país. Estando en la entidad que gobierna el mayor opositor al régimen, en lugar de fijar una enérgica postura contra la corrupción que lastra su campaña, optó por una declaración ordinaria, cuando le preguntaron por César Duarte.

Así como, compadrito, dijo el burro chong. Es increíble el grado de ceguera que tiene el PRI. Ahora, si se trata de complicidad o simulación con los corruptos, tantito peor.

O son tarugos o se hacen, el hecho es que en ambos casos luce como tapaderas de quienes lo pusieron de último en la fila de los aspirantes a la Presidencia.

Chihuahua quedó devastado por la corrupción de Duarte ¿No se han dado cuenta? Javier Corral ganó gracias a esa corrupción y las cifras no mienten, pues Enrique Serrano –la víctima mayor del gobernador en fuga- perdió entre 250 y 300 mil votos, mientras Corral sólo mantuvo la votación histórica del PAN.

Que les hace pensar que pueden ganar la elección sin fijar una postura valiente y digna frente a los excesos de esos gobernadores insaciables que se llevaron hasta el último centavo posible de la administración estatal. Juegan contra ellos mismos. Sigan esperando el voto, sentados, mientras consienten   la corrupción. Inocentes.

La crónica formal de la visita queda para el lunes, dado que se atraviesa el fin de semana, al igual que los comentarios sobre los precandidatos del PAN. La política está por entrar en su etapa preparatoria para la recta final. Tapese que descobijan.