Hoy gran estreno de Ant-Man and The Wasp

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PASADENA.-

Ant-Man and The Wasp es la vigésima entrega del Universo Cinemato­gráfico Marvel y la octava entrega de la fase tres. En ella se apela más por el empodera­miento femenino y también se juega más con el tamaño de las cosas.

Después de tres años y de una recauda­ción mundial en taquilla de casi 520 millo­nes de dólares, el personaje de Scott Lang/ Ant-Man (Paul Rudd) está de regreso, pero la acción no correrá totalmente por su cuenta: tiene una cómplice.

Hope Van Dyne/The Wasp, protagoniza­da por Evangeline Lilly, es una mujer ruda en un traje que hace maravillas, aunque la actriz enfatiza que este tipo de mujeres son reales en la vida cotidiana.

“Sí es importante para mí, pero no es algo que esté buscando. No voy por la vida buscando empoderamiento femenino, creo que al final son papeles por los que me sien­to atraída, busco mujeres en las que creo en la vida real, muchas de las que conozco son temerarias y poderosas; cuando leo un guión en donde una mujer es unidimensio­nal o débil, muchas veces me digo: ‘no co­nozco a mujeres que actúen así’.

“Me atraen este tipo de papeles porque me parecen realistas, cuando veo papeles de mujeres fuertes me relaciono con ello, eso suena como una mujer de verdad, quie­ro interpretarla”, subrayó.

Con su peculiar sentido del humor, Paul Rudd habló sobre si después de encarnar a Ant-Man su perspectiva sobre el “tamaño” ha cambiado.

“Siempre había escuchado que el tama­ño no importa, sino que es cosa de movi­miento, siento que eso es lo que importa (risas). Pero también hay que enaltecer la conexión emocional (risas)”.

El humor también se manifiesta en Ant- Man and the Wasp, pues además de come­dia, incluye drama y acción, géneros que el actor maneja.

“Sólo interpretas cada género en la for­ma más honesta, cuando tienes que ser di­vertido haces una repartición de humor, debes intuir la mejor línea para eso, cuando haces una escena de corazón a corazón es un poco lo mismo, debes tener un acceso si­milar, algo que sientas como verdad, pero ves cada escena de forma individual y, al final, esperas que todo funcione en conjun­to”, explicó.

Para el director Peyton Reed el reto fue fil­mar las secuencias de acción y más en la que los autos cambian de tamaño.

“Creo que en términos de hechura lo más difícil es la combinación entre come­dia y acción, sobre todo fue un reto hacer la persecución de autos en las locaciones en San Francisco y que nos dejaran hacer cosas locas, la volcadura de coches, el empeque­ñecimiento es algo monumental, si se me permite decirlo.

“Tuvimos muchos encogimientos en la primera, en ésta queríamos que hubiera encogimientos, pero también agranda­mientos, sobre todo con Scott; pero también queríamos encogimientos y vuelo, sobre todo con The Wasp, y además lidiar con el asunto de que el traje de Scott en el filme es poco confiable. Hay muchos tamaños, qui­simos jugar con el encogimiento y agranda­miento de coches, de edificios, jugar con las expectativas que el público tiene del tama­ño. Era algo gracioso cuando empezamos a formular la cinta”, señaló.

Aunque en Ant-Man and the Wasp habrá varios intereses y, por ende, más de un vi­llano, el que llama la atención es el interpre­tado por Hannah John-Kamen: Ghost, que perteneció al grupo de los Thunderbolts y que originalmente peleó con Iron Man y su intérprete se siente honrada de ayudar a de­sarrollar al personaje.

“Me senté y básicamente lo que hice fue crearlo, lo cual fue genial. Estaba escri­to como una versión masculina, así estaba en el cómic, fue un verdadero honor traerlo a la vida. Lo que hicimos Peyton Reed y yo fue establecer hacía donde va a lo largo de la historia, quién es, la historia que tiene de­trás, los porqué, y pasamos mucho tiempo en preguntas como el porqué, las metas. Es un personaje malentendido, aprendí más de él cuando estaba creándolo con Peyton, con el departamento de vestuario, con los de maquillaje, con el departamento de stunts, fue un equipo muy colaborativo en el que nos vimos envueltos para construirlo.

“Como en este filme el personaje está vivo, eso nos permite que esté abierto a la interpretación, tampoco había muchos an­tecedentes de Ghost como personaje, o a dónde iba, así que tuve la libertad para in­terpretar al personaje y tratar de darle vida, nunca hay suficientes personajes femeninos ‘rudos’, así que creo que eso es divertido. La forma en la que lo abordé es con absoluta verdad y profundidad; sí tiene un objetivo, tiene un meta, pero la interpreto como si ella fuera la chica buena y todos los demás como los malos, es un personaje misterio­so y sí, creo que es importante acercarse al antagonismo y reflejarlo en la cinta de ese modo, es algo de la profundidad del personaje”, agregó.