*Campeón de las libertades

* Los maxijuicios colapsan

* Eugenio mueve su alfil

froylan-columnista

 

 La critica superficial centró su comentario en el abucheo contra Javier Corral, invitado al foro sobre educación que organizaron UACh y Esteban Moctezuma, propuesto por López Obrador para Secretario de Educación.

Lo he dicho en diversos momentos, los políticos suelen perder el sentido común en cuanto empiezan a ejercer el poder. Unos más otros menos; unos temprano otros tarde, pero la constante es que todos se distancian de la realidad.

El gobernador Corral está convencido de que, entre los estados del país, Chihuahua se cuece aparte: “Ahora que se pone a debate –la reforma- en un ambiente de libertad como sólo en Chihuahua se puede respirar, debo decir que considero que la reforma educativa puede, en efecto, tener modificaciones y ajustes pero que sería un error cancelarla toda de forma definitiva”.

Ese momento sobrevino la rechifla reprobatoria, pues hablaba ante un auditorio de maestros que llevan oponiéndose desde sus inicios. Pero el punto sobresaliente es que para el gobernador no hay otro estado del país -¿o debe decirse del mundo?- con mayores libertades que Chihuahua.

Una rayita menos estaría bien ¿No hemos alcanzado la cuarta transformación en base a un ejercicio democrático donde pudieron ser contrastadas las ideas de los mexicanos? Por lo dicho ayer en la Universidad, para Javier Corral esa respuesta es negativa, pues sólo en Chihuahua se puede respirar un clima de libertad así.

Viene el Foro sobre combate a la corrupción y, en razón de su agenda y discurso habitual, también en esa materia Chihuahua es campeón. Declarado Chihuahua como ícono de la libertad y la transparencia por el gobernador, es fácil entender que Madero, Riggs, Pinedo y otros duerman de corridito, con la conciencia de quien nada debe. Vaya forma de sustraerse de la realidad.

Otro fuera de San Guillermo, Pedro Mauli siguió el caminito de Javier Garfio y de Alejandro Gutiérrez. Tampoco él debió llevar su proceso en prisión, sin embargo el fervor justiciero del Nuevo Amanecer lo detuvo hasta el último momento estirando las leyes en chicana tras chicana.

En contra parte Jesús Esparza, duartista de la primera hora y quién tapó desde la Auditoria Superior los desvíos y excesos del gobernador en fuga, recibió nuevos cargos. Se los administran en dosis pequeñas con tal de rendirlas, como a Villarreal, pero la constante es que uno a uno irán saliendo.

Es una pena que la estrategia jurídica del gobierno trastabille, mientras Duarte sigue libre la justicia estará pospuesta o negada en Chihuahua. Urge modificar el rumbo, por respeto a los derechos humanos y para tener certeza jurídica, ya vieron que las chicanas tienen límite.

Ni hablar el “as de oros” disfrutando sus millones mientras uno a uno de sus cómplices menores, aquellos “corre ve y dile” que sólo obedecían ordenes, dejan de a poco la cárcel. También es una infamia retenerlos por venganzas o buscando aparentar resultados. Hagan algo antes de que salga el resto.

Estrenándose como nuevo capitán de la IP chihuahuense, Eugenio Baeza se hizo acompañar de varios empresarios locales para vestir su encuentro con Poncho Romo, futuro jefe de gabinete federal y enlace de López Obrador ante el sector empresarial del país.

En política no hay espacios vacíos y al ver que Javier Corral distrae su tiempo en actividades recreativas, la trastabillante Operación Justicia y en congreso académicos contra la corrupción, el inquieto vendedor de salchichas tomó la coyuntura y tendió un puente directo entre las Ánimas y los Pinos.

Las aspiraciones políticas de Eugenio son conocidas por sus amigos, empleados de alto rango y familiares en su entorno próximo; quiere ser gobernador. Audaz e inteligente como es, observó la oportunidad de levantar la mano y lo hizo desde la ciudad de México, intentando cerrar acuerdos con uno de los personajes más cercanos al futuro presidente.

Esa visita, a la que no fue requerida Alejandro de la Vega, representante del gobierno ante la IP local, y Javier Corral quedó enterado por segundas personas, es de lo más relevante en la política doméstica desde la elección del pasado uno de julio. Hay un nuevo competidor en las carreras dominicales y no es de los que aplauden buscando congraciarse con el favorito.

Arropado en sus fortalezas, liderazgo empresarial, y sacando la vuelta al gobernador Corral, el nuevo capitán de la IP mueve su alfil hacia el 2021 y si de camino hace negocios sean bienvenidos. Es pertinente la ruta trazada, pues la política como los negocios se hacen de arriba hacia abajo.

Miguel González, discípulo más aventajado de AMLO entre los yupis chihuahuitas, ha servido bien de enlace con el encumbrado regio. Construyó una relación personal con Poncho Romo y supo llegar hasta López Obrador –ya es de los que le llaman “licenciado”- en consecuencia hoy prepara las facturas para el cobro.

El resto de los empresarios que asistieron, a excepción de Jaime Cruz, Álvaro Madero y Enrique Terrazas Seyfer, fueron meramente presenciales, Eugenio los pensando en hacer bola. Va en serio el humilde vendedor de salchichas, el librito de los tres meses, tres días, tres horas y tres minutos es sólo su carta de presentación.

Para cada problema una carrera pedestre, podría ser el nuevo lema de la burocracia.