El segundo advenimiento

froylan-columnista
El SNTE bulle, dentro y fuera de la poderosa organización sindical dan por cierta e inminente la reincorporación de Elba Esther Gordillo a la presidencia. Ansiosos, sus acólitos observan y encuentran los hechos algo así como el segundo advenimiento de la maestra.
A la distancia inhalan los nuevos vientos de la Regeneración y su sensibilidad de políticos y dirigentes sindicales añorantes del poder los previene del alucinante desenlace. Antes de agosto veían sus expectativas sindicales reducidas a cero, hoy están frente a la luz que ilumina sin cegarlos.
El abogado Marco Antonio del Toro vale su peso en oro. En un sistema político como el mexicano, donde la justicia corre acomodándose al interés de los poderosos, la presente coyuntura transicional obliga a que coincidan dos voluntades, para que un personaje como Elba Esther deje la prisión.
Peña y López Obrador pactaron la excarcelación y su futuro regreso, está claro. Sin embargo es necesario transferir las voluntades políticas hacia las leyes. Necesitan la justificación legal que legitime su decisión.
En esa parte toma relevancia la capacidad jurídica del prominente abogado Del Toro, el jurista de la impunidad. Bien motejado, consiguió un acuerdo inmejorable que redujo al mínimo el tiempo de prisión a Javier Duarte, escoltó a Napoleón Gómez Urrutia desde Canadá, donde permaneció exiliado por un mega fraude, hasta su escaño en el senado y liberó a Elba Esther antes de que Peña, quién ordenó detenerla, deje el poder.
Pónganle, cada uno, su monumento privado y prendan veladoras impregnadas de incienso el día de su santo. Si de dólares lo cubrieron para el resto de su vida, las loas nunca están demás.
Con lupa releyó la letra chiquita de los estatutos que rigen el sindicato magisterial y entre los anexos encontró un subíndice con el cual está por volver el tiempo hacia atrás, hasta febrero del 2013 en Guadalajara Jalisco, justo al pase de lista en el pleno que ya no pudo presidir la maestra por que la detuvieron en Toluca.
Atrás quedaron los congresos de rompe y rasga, aquellos donde predominaba la fuerza del garrote y los grupos de choque hacían respetar el orden del día, el regresó de la maestra sería sin traumáticos dolores de parto, a todas luces legal. Ha trascendido que el Tribunal Superior de Justicia Administrativa está por fallar a favor de la maestra, ordenando su reinstalación en la presidencia y a Juan Díaz en la Secretaría General, como estaban antes del Congreso al que no pudo llegar.
¿Entregará Juan Díaz, sin luchar, el control del sindicato más poderoso de América Latina, fuente inagotable de recursos económicos e instrumento de poder político? No tiene hacia donde moverse, hay nuevos actores en el juego y desaprueban su permanencia. Si llega o no Elba Esther a la dirigencia de la organización, de cualquier modo Díaz está fuera, la mejor alternativa a su alcance es pedir que inscriban su nombre en la lista de la impunidad, a cambio de apartarse, callar y pedir que le respeten lo robado. Puente de plata.
Mientras Del Toro ilumina el camino jurídico hacia la presidencia y espera que el Tribunal emita en días la sentencia del volver al pasado, abrieron un canal de comunicación entre Juan Díaz y Elba Esther, mediante el cual pretenden suavizar la transición.
La prioridad de los negociadores que representan a Díaz es evitar cacerías de brujas contra su equipo, entre ellos Ever Avitia y Rosa María Hernández, secretarios seccionales en Chihuahua. El punto disonante, según fuentes elbistas, es el representante de Juan Díaz en las negociaciones, a su ver exige más de lo que puede recibir.
Por favor, si entregará todo es razonable que no se mida en las condicionantes. En cuanto el Tribunal instale a la maestra en la Presidencia, Juan Díaz rechazará la Secretaría General y sabrá que su sentencia condenatoria está dictada. En ese momento vuelve a Guadalajara y no pisa más las oficinas sindicales. Desde luego que pide las mayores garantías antes de dimitir.
Las negociaciones están avanzadas, deslizaron el nombre de Moisés Jiménez, ex secretario seccional en Hidalgo y operador activo de Morena, como futuro Secretario General. Es decir ya le pusieron nombre al sustituto de Díaz.
Sin embargo quienes han tomado parte en los cabildeos están convencidos de que el nombre del maestro Jiménez ha sido soltado como ficha de descarte. Ven la clásica jugada, siempre efectiva, de poner sobre la mesa uno de los nombres incómodos para que, una vez cumplido el propósito de “espantar” al contrario, bajarlo y sacar la carta elegida.
Hasta ese punto van las negociaciones políticas, internamente no discuten el regreso de Elba Esther, están concentrados en el segundo cargo.
Los políticos mienten, la política no, el jueves se vivió una jornada de reacciones y declaraciones, cuando importantes medios nacionales publicaron el inminente regreso de la maestra.
La fugaz locura mediática forzó declaraciones de López Obrador, quién se concretó a decir que no habrá más caciques y se pronunció por que sean los maestros quienes decidan. Alentó las especulaciones y abrió espacio a la incómoda percepción, reinstalada legalmente la maestra ¿A quién más elegirían?.
En el mismo sentido se pronunció el líder de los diputados de Morena, Mario Delgado, y otras voces inscritas en la Cuarta República, ninguna tan ilustrativa como la de Napoleón Gómez Urrutia, otro intocable del nuevo régimen y cliente del mismo abogado: “El SNTE decidiría, con su autonomía, el regreso del Elba Esther”, dijo para liberar dudas.
Frente a las evidencias desbordantes del regreso, la nueva oposición también acuerpó discurso, obviamente en sentido contrario. Marcelo Torres Cofiño, presidente del PAN, dijo que sería como ir al revés y Ángel Ávila, secretario general del PRD, de plano pidió a López Obrador que no la regrese, dando por hecho que planea regresarla.
¡Quién como ella! En menos de tres meses recibiría dos sentencias fabulosas. Ha vuelto a sonreír: Desde las elecciones pasaría de la cárcel a lo más alto de la política y felizmente casada con un joven de 33 años, al que dobla la edad. Es la envidia de los lideres sindicales caciques y corruptos del país, de grandes quisieran ser como ella.
Para éste domingo tenía previsto escribir sobre los dos años del gobierno. Hice un sincero esfuerzo intentando reseñar obra pública que valiese la pena y no encontré ni medio metro cuadrado de cemento; regresé a los días de la reestructuración financiera y vi que siguen deprimidas; busqué en los servicios y topé con un sistema de salud que avergüenza; quise revindicar el trabajo de la Fiscalía y sólo encontré violencia; Pensaba compensar con la Operación Justicia, pero recordé que la coneja había salido.

Entonces decidí es de weba, escribir sobre el inminente regreso de Elba Esther. Con suerte el tercer año, la esperanza de un buen gobierno nunca muere.