*Tiempo de Rocío ¿También del PAN?

* Aparicio necesita vacaciones

froylan-columnista
 El PAN entra el domingo en la etapa preparatoria para las elecciones estatales del 2021. La intermedia de julio pasado los dejó debilitados, por el tsunami de Morena, a no ser por el lunar de Chihuahua que les permitió hacer una precaria mayoría parlamentaria y conservar la capital, hubiesen quedado desahuciados como el PRI. Su apuesta, en consecuencia, es alta para la siguiente, cuando entre al juego gobierno estatal.
El resultado del domingo es previsible, en cuanto supo lo que significa gobernar y ejercer el poder, la clase política del PAN perdió su carácter democrático, lejos quedó aquello de mover las conciencias y más atrás todavía los arrebatos “rabiosamente democráticos”.
Rocío Reza se quedará con la presidencia y si alguna duda existe es en cuanto al número de votos “independientes” que podría conseguir Jorge Puentes, quién transitó la campaña con bandera del idealismo perdido. Como dije en columnas anteriores, Reza sufriría una desagradable sorpresa sólo si los operadores del M3 deciden jugar contras, lo que políticamente es improbable.
Debemos preguntarnos, en razón de que la decisión quedó tomada antes de iniciar campañas, es el tiempo de Rocío Reza es también el tiempo del PAN. La pregunta guarda pertinencia por el indefinido compromiso partidista e ideológico de su padrino, el gobernador Corral.
Cualquier observador de la política doméstica encuentra claro que el PAN de Chihuahua está partido en dos; los neofelices de Palacio y el M3 de la Presidencia Municipal, prefigurando una contradicción que complica establecer escenarios futuros.
Por ejemplo, siendo Maru Campos la mejor calificada para que retengan la gubernatura, su desavenencia con los neofelices, alentada desde el gobernador, complicaría una designación tersa.
En Palacio van por un perdedor como Gustavo Madero –puede más la complicidad que las razones electorales- y se habla incluso de que Corral estaría más satisfecho firmando un acuerdo de trastienda con López Obrador,  allanándose al liderazgo de la inquieta edil.
Ernesto Cordero ha dicho que el PAN está frente a la última oportunidad para ser incluyentes y estima que si la desaprovecha desaparecerá, como sucede hoy con el famélico PRD.
Sin ser catastrofista ni deseando mal a éste partido, comparto la interpretación de Cordero y la encuentro aplicable a Chihuahua. Si prevalece la soberbia y hacen del PAN un partido de clan dominante, Morena los relevará de gobierno.
En esa parte Rocío Reza será operadora importante, siendo la presidenta tiene la responsabilidad de abrir espacio a todos los grupos y privilegiar a los que mayor representatividad electoral tienen. Atemperar las pasiones y ver por el partido sería una alternativa inteligente. Veremos que dice y sobre todo que hace.
Aparicio necesita, urgente, unas largas vacaciones y de preferencia pagadas con la tabla establecida durante el duartismo, los viáticos del Nuevo Amanecer soy raquíticos para quienes están fuera del primer círculo. El hombre no está en sus cabales y se nota, ayer en menos de media hora liberó y volvió a detener a Salgueiro, explicando con detenimiento las razones de los jueces. Si, es de risa.
Que un jefe de policía, de su nivel, emita declaraciones así y a la media hora se retracte explicando que recibió información desactualizada, sólo describe un estado de cansancio mental ¿Qué lo motiva a dar por ciertas versiones surgidas en el submundo de policías y ladrones? Nada, sólo una evidente ofuscación.
Las posadas navideñas están lejos, cinco semanas son muchas para dejarlo con la presión de la violencia y la vigilancia del estatus legal en que se encuentran los detenidos del jet set criminal. Si fresco y bien informado no puede contra los sicarios del mal, agotado y haciendo caso de rumores malintencionados se volverá loco.