Detienen a más de 700 estudiantes en Francia

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PARÍS.-

Más de 700 estudiantes de secundaria fueron detenidos ayer para ser identificados por la policía en Francia al cumplirse la cuarta jornada consecutiva de movilización con incidentes en todo el país, indicó una fuente en el Ministerio del Interior.

Cerca de 280 secundarias se vieron afectadas, de las cuales, 45 fueron totalmente bloqueadas por los estudiantes, según esa misma fuente.

Después de casi tres semanas de protestas, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el miércoles la cancelación del gasolinazo, causa inicial de las movilizaciones, pero eso no fue suficiente y las protestas se intensificaron ayer provocando destrozos en diversos comercios en París.

Las autoridades francesas pidieron a las tiendas y restaurantes de los Campos Elíseos cerrar mañana, ante el temor de nuevos disturbios, de acuerdo a un documento distribuido a los comerciantes.

Diversos museos parisinos, como la Torre Eiffel, la Ópera, el Palacio Garnier y la Plaza de la Bastilla, y muchos comercios cerrarán mañana como medida de seguridad debido a la nueva manifestación del movimiento de los chalecos amarillos, que el gobierno teme que pueda derivar en disturbios de “gran violencia”.

Las manifestaciones anunciadas el sábado 8 de diciembre en París no permitirán acoger a los visitantes en buenas condiciones de seguridad, la SETE tomó la decisión de cerrar la Torre Eiffel”, indicó en un comunicado la empresa concesionaria.

 

 

El primer ministro francés, Édouard Philippe, anunció ayer “una movilización excepcional” de 89 mil agentes de las fuerzas del orden ante las protestas de los chalecos amarillos convocadas para mañana en todo el país, de los cuales, ocho mil vigilarán París.

Philippe, en una entrevista al canal TF1, explicó que en la capital también se recurrirá a una docena de vehículos blindados de la Gendarmería.

Hizo notar que el despliegue será superior al del pasado sábado, cuando hubo 65 mil policías y gendarmes en la calle en una jornada que derivó en violencia, con cientos de detenidos y heridos en París, pero también en otros puntos del país.

Tenemos frente a nosotros gente que no va a manifestarse, sino a destrozar”, justificó Philippe. Mostró su “determinación para garantizar la seguridad de los franceses y para que no se cuestionen ni las instituciones ni nuestro modo de vida”.