* “Servicio económico Amlogas”

* El que no cabrestea se ahorca

Si en la construcción del aeropuerto hubo favoritismo y prevaleció la corrupción en las licitaciones, cancelemos las obras; si los huachicoleros roban combustible en los ductos de Pemex, cerremos los ductos y distribuyamos nosotros en pipas; si los contratos de la CFE en gaseoductos son leoninos, desconozcamos todos los contratos; si hay niños “fantasmas” en Estancias Infantiles, cerremos las estancias, demos el dinero a las mamás y que los cuiden sus abuelos; si las Asociaciones Civiles reparten poco, a costillas del gobierno y se quedan con la mayor parte; retirémosles los fondos y demos nosotros el dinero en forma directa; si las calificadoras ven sólo signos negativos en la economía y sus conclusiones alteran los mercados, neguémosles permiso para operar en México, y si las mañaneras les disgustan levántense tarde que AMLO seguirá madrugando.

A grandes males grandes remedios, acabemos con el régimen liberal y corrompido que tantos años nos oprimió. Tuvo tres décadas para solucionar los problemas del país y en vez de resolverlos engordó los bolsillos de altos representantes en el gobierno, mientras empobrecían al pueblo. Nunca más, ahora las políticas del gobierno son para favorecer a los pobres, los proletarios del siglo XXI, los descamisados, eternos parias de la patria. La oscura noche que parecía eterna quedó atrás, los abusos han terminado y así deben saber y entender los gasolineros que se quedan con la mayor parte  -63 por ciento- de los estímulos fiscales destinados al combustible. Siguen robando y cerramos las estaciones y el gobierno se encarga de la distribución, coche por coche, camión por camión.

Son los nuevos modos, así que les vendría bien prepararse; se comportan en atención a las normas de la honestidad “amliana” o el gobierno abre sus propias estaciones en todo el país. El pueblo bueno no puede seguir siendo víctima de su voracidad rapaz. Y va en serio, ayer el presidente abrió las declaraciones amenazantes: “si no atienden –su llamado a no quedarse con los estímulos-, si no funciona éste mecanismo para que no haya aumento en los combustibles, entonces pensaríamos en crear un grupo de estaciones de venta en el país”. Primera llamada.

Están advertidos para que luego no vayan con sus lloriqueos ante la prensa fifí a decir que pretendemos quedarnos con sus negocios, la solución está en sus manos, bajen los precios de las gasolinas y todos contentos. Sobre aviso no hay engaño.

Si en tres años tendremos la refinería de Dos Bocas ¿Porqué no cerrar el círculo del combustible: producción, refinación y distribución?. En lugar de “rendichicas”, “petroseven” o “Promesa de Dios” pronto tendremos estaciones “Amlogas”, el servicio económico que sólo atiende a quienes lleguen con el engomado “vehículo propiedad del pueblo bueno y sabio”, expedido de manera gratuita por la Secretaría del Bienestar Social, sin otro requisito que presentar su credencial de elector, dejar copia fotostática y la promesa explicita de dar su voto a los candidatos del Gran Benefactor.

Ya chole, es mucho joder con éstos periodistas conservadores y fifís a los que nada les acomoda, traidores a la patria y añorantes del neoliberalismo corrupto. Estarían mejor en el extranjero. Quien sabe, a no ser por el alud de disparatadas decisiones en los primeros meses de la 4T, uno pensaría que las soluciones implementadas son malas bromas o pesadillas que, a lo más, alteran un rato el sueño pero ahí termina. La verdad es que son una realidad, esencia del nuevo régimen.

Recordemos que sólo unos días atrás el presidente también advirtió a los banqueros en los mismos términos: o bajan las comisiones de remesas o desplegamos en todo el país los bancos del Bienestar del Pueblo y les quitamos el negocio. La segunda llamada para ellos, durante la Convención Nacional Bancaria los conminó en tono amigable.

Los cambios en la 4T avanzan rápido, no hay sector, actividad o gremio que escape a su onda expansiva. ¿Dudas, conservadores abiertos o embozados?. Ninguna, señor presidente, está claro hacia donde conduce al país, va rumbo a la república de Bolívar y en el camino quiere deshacerse de Colón, Cortés, Oñate y los tacos de carnita. Aquí el que no cabrestea se ahorca y al que desoiga o reniegue del nuevo credo, camaradas, se las metemos doblada, dijo Taibo.