Exhibirán 45 tesoros artísticos de la legendaria casa británica Chatsworth

NUEVA YORK.

 La casa de subastas Sotheby’s en Nueva York mostrará, a partir de mañana y hasta el 18 de septiembre, 45 obras seleccionadas de la legendaria colección de la casa Chatsworth, en el Reino Unido, una de las más importantes de Europa.

Las obras que el público tendrá la oportunidad de ver en Estados Unidos llegan con la muestra Treasures from Chatsworth, que abarca más de 500 años de coleccionismo de la familia Devonshire.

Los artistas van desde el pintor Rembrandt van Rijn (1606-1669), uno de los maestros de la Edad de Oro holandesa en el siglo XVII, a Lucian Freud (1922-2011), uno de los pintores británicos más importantes de los siglos XX y XXI.

También incluye Leda y el cisne, uno de los dibujos más importantes de Da Vinci, que pintó hacia 1506 mientras trabajaba en la Mona Lisa y ahora regresa a EU 15 años después de pasar por el Museo Metropolitano de NY en la exhibición Leonardo Da Vinci: Master Draftsman en 2003.

Esta obra fue adquirida por los Devonshire en la primera mitad del siglo XVIII; en el siglo XX sobrevivió la II Guerra Mundial.

500 años de coleccionismo de la familia Devonshire llegan a territorio estadunidense desde el Reino Unido

La muestra, gratuita, incluye muebles y objetos decorativos desde el siglo XVI hasta el siglo XXI, así como joyas, prendas y material de archivo, y coincide con la celebración del 275 aniversario de la casa de subastas y la apertura de sus dos galerías en la ciudad.

Esta experiencia “inmersiva” dará vida a la casa de los duques de Devonshire y sus espectaculares terrenos, según el comunicado de Sotheby’s.

Entre las piezas se exhibirá Retrato de un hombre viejo de Rembrandt, realizado en 1651, época en que el artista raramente pintó y recibió pocos encargos para retratos. También Mujer en camisa blanca (que muestra a Deborah Cavendish, duquesa de Devonshire) y Retrato de un hombre (el duque Andrew Cavendish), ambas de Lucian Freud.

Hay también una carta de condolencia que le envió John F. Kennedy (que llegaría a ser presidente de EU) a la duquesa Mary Cavendish, el 21 de septiembre de 1944, cuando su hijo, que se había casado hacía poco tiempo con su hermana, Kathleen Kick Kennedy, murió durante la II Guerra Mundial.