*Chela y Omar, afianzados

* Juan Iván brinca en un pié

* Maru avanza sin rival

La elección está consumada y quizás la única sorpresa es que Alejandro Moreno recibió más votos de los esperados hasta por sus apoyadores, con el 80.9 por ciento contra sólo el 15.2 de Ivonne Ortega y apenas el 3.9 de Lorena Piñón, según encuesta de salida que Consulta Mitofsky hizo pública al cierre de las casillas. Faltan los resultados oficiales y definitivos, pero con esas diferencias de votación no queda mucho por hablar, hay nuevo presidente en el PRI.

Concluye así el periodo de ajustes internos más traumático y doloroso que haya sufrido éste partido desde su fundación. Ni los brutales desencuentros entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, que lo redujeron a tercera fuerza en las elecciones del 2006, estrujaron al PRI como la derrota del año pasado, los continuos episodios de ruptura y el descredito social por la corrupción.

Durante la jornada electiva Ivonne Ortega denunció compra de votos, urnas preñadas y otras linduras que, a su ver, manchan la jornada. Son exabruptos del momento, calenturas pasajeras y en todo caso sus adversarios podrían decir que a puñaladas iguales llorar es cobardía, citando a un viejo priista nacido en Rubio. Hablamos simplemente de usos y costumbres en éste partido, las elecciones no podrían ser diferentes y ciertamente jamás desprovistas de sus legendarias estrategias amañadas. Es la esencia del partido.

Con la elección concluida y teniendo un claro ganador, es pertinente preguntarnos si el proceso de ruptura ha concluido o seguiremos viendo desprendimientos que reduzcan más su influencia electoral y, lo más importante, si estamos frente a un nuevo PRI, es el mismo partido sólo que reducido diez veces o nació el sector tricolor de Morena.

Aventurar especulaciones sería sencillo, decir por ejemplo que Ivonne Ortega hará su panchito y saldrá del partido, o que los tiburones marginados como Manlio Fabio Beltrones, Miguel Ángel Osorio Chong, Emilio Gamboa, y otros distinguidos activos del PRIAN, entre ellos los expresidentes Peña y Salinas, harán barranco al llano para limitar a la nueva dirigencia y provocar su regreso.

Quién sabe, son políticos acostumbrados a tejer en las alturas del poder y hoy se sienten más descobijados que nunca, en el nuevo oficialismo no encuentran su lugar. Con tal de sentirse protegidos –muchos están en la mira de la Fiscalía- igual se allanan a la nueva dirigencia mediante acuerdos negociados que les ofrezcan cierta seguridad. Sentirse vulnerables ante el “líder amadísimo” debe ser aterrador para ellos.

Sin embargo es inútil formular hipótesis, en el curso de los próximos días y semanas veremos hacia donde avanza el PRI y que tipo de relación establece con esos tiburones que lastran las siglas, pero no puede desprendérselos. Lo concreto es que desde ayer hay un gran ganador, así sea de un PRI decadente, que se llama Alejandro Moreno y su representante en Chihuahua es Graciela Ortiz, una mujer de innegable capacidad política, eficiente como pocos en la negociación corta y probada en la operación electoral.

Acá es diferente, quienes crecieron junto a los últimos gobernadores, pongamos Patricio Martínez, Reyes Baeza y César Duarte, deberán formarse en la fila de Graciela, si quieren mantener vigencia en el PRI de “alito” o salir y refugiarse en Morena, Cabada o alguno de los prospectos a gobernador.

Y parece que la mayoría va por la opción B. En ésta columna se ha dicho que los duartistas sólo esperaban el trámite de la elección para ir a la campaña de Cruz Pérez Cuéllar. Con un contundente 92.8 de “alito” contra el 3.7 de Ortega en la elección estatal, no les queda más que la vía de Cruz. 

En cuanto a Reyes Baeza, sin que él se haya involucrado de manera directa, existen muchos indicadores que alinearían algunos de sus principales activos a favor de Armando Cabada. En las últimas semanas se han dado reuniones interesantes en Delicias, con gente de Ciudad Juárez.

Lo importante para Graciela Ortiz y Omar Bazan es que tras la elección se reducen la inquina partidista, así los que se queden regresan a la institucionalidad y los que se vayan a descargar sus frustraciones, pero desde fuera. En circunstancias de crisis, la tranquilidad interna es un beneficio invaluable, así sean unos cuantos los que prevalezcan al final.

Rompeolas

Si usted ve a Juan Ivan Peña saltando en un pié no pienso que perdió la razón o recibió un pisotón de elefante, el hombre tiene motivos para estar feliz, brinca de alegría. El sábado consiguió para la causa de Redes Sociales Progresistas a dos organizaciones importantes en el Distrito Federal; “Vamos” y “Nuevo Espacio”, ambas identificadas con distintas vertientes del nuevo oficialismo, para variar. Y si agrega que “Maestros por México”, la organización de Elba Esther al interior del SNTE, decidió abrirse también por Redes, comprenderá que el sábado fue redondo para Peña Neder y el nieto favorito. Estrellita en la frente y recado de buena conducta. Avanzan bien.

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En el Comité Municipal del PAN tampoco hubo sorpresas, Paco Navarro se quedó con la presidencia por una mayoría aplastante de votos, como estaba presupuestado. No es que sea gente de Maru Campos, pero sin el apoyo político del M3 –Maru, Malo y Mario-, hubiese sido imposible que Navarro se quedara con el Comité Municipal. Bien, las fichas se acomodan hacia la elección del 2021 y siguen cayendo águila a favor de la presidenta municipal. Es la candidata a vencer y al interior del PAN camina sin rival.