*La verdad del cínico

* Desabasto de vacunas

* Respira pero no aspira

Ante los brotes de sarampión en el país, primeros desde el 2016, el subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, reconoció el desabasto de vacunas triple y doble viral, esperando que la insuficiencia quede resuelta en noviembre o diciembre, “por lo que los menores que requieran sus dosis deberán esperar hasta finales de año”, explicó sin saber que días después sería desmentido por el Presidente.

“Las vacunas ya se contrataron y se contrataron a la empresa pública de vacunas “Birmex”. El problema no viene de Birmex, ni viene de la acción administrativa para contratarlas, el problema es una escasez en el mercado mundial de vacunas”, declaró el ocho de agosto para Milenio Noticias y al otro día refrendó la versión ante diversos medios.

Los medios más importantes del país recogieron las declaraciones del subsecretario de Salud en espacios estelares. Llegaban en medio del brote de sarampión, imposible tomarlas a la ligera y menos viniendo del funcionario responsable de mantener el abasto y prevenir la salud de la población.

Al ver la noticia reproducida en espacios destacados y prevenido de un posible deterioro a su imagen y credibilidad social, sin tener en cuenta el riesgo de contagio en que se encuentran los niños del país por falta de vacunas -los brotes continúan-, el presidente López Obrador reaccionó ayer como sólo él sabe: con la más absoluta irresponsabilidad y un cinismo sin límite. Miente sabiendo que miente y además responsabiliza a sus enemigos de calumniosos, invitándolos a conducirse con la verdad.

La conducta de López Obrador además de perversa es malvada y ruin, sabe que el funcionario de Salud tiene razón al informar sobre los motivos de la escasez de vacunas, conoce los riesgos de salud y en vez de atender el problema reacciona contra el mensajero, intentando hacerlo pasar por mentiroso y calumniador: “Ya sabemos que no nos ven con buenos ojos los conservadores corruptos y sus medios de información, pero encima de todo tiene que estar la verdad, porque si no se afecta a la sociedad.

Más cínico imposible, pero lo anterior le parece insuficiente y sigue descargando culpas para justificar la incompetencia de su gobierno, en un tema tan delicado como la salud pública: “tenemos que estar informados porque hay –ojalá sea nada más una racha, sea temporal, que no se convierta en permanente, lo digo de manera fraterna, cariñosa-, hay mucha difamación y se está aplicando la máxima del hampa del periodismo, que la calumnia cuando no mancha tizna”.

Después la recomendación del que siempre dice verdad: “hay que actuar con rectitud, con integridad, decir la verdad y hacer a un lado la doble moral, el doble discurso, la hipocresía. Se molestan mucho los columnistas, los expertos, que dicen que son sermones de la mañana”.

Ningún comentario, su cinismo insulta la inteligencia y ofende a cualquier mexicano medianamente informado con sentido de responsabilidad. Son sus datos, su verdad,

en el México de todos los días la terca realidad nos golpea inmisericorde ¿Qué no hay desabasto de vacunas? Entreguen las declaraciones de López Obrador a las cientos de madres, miles en todo el país, que diariamente acuden a los centros de Salud, con sus hijos en brazos, desesperadas por el peligro que corren. Quizás obre un milagro y las palabras del “líder amadísimo” sirvan de sustituto a la vacuna.

Y si, son tiempos de malos gobiernos, en Chihuahua estamos igual, sea en Pensiones, el Hospital Central, los hospitales regionales o las clínicas dispersas en la entidad, ninguna tiene vacunas disponibles. Las madres chihuahuenses también reciben la misma respuesta que en otras regiones del país; hoy no hay, señito, venga la semana próxima y… puede que ya tengamos. Esa semana, hoy sabemos, llegará hasta diciembre próximo, lo dijo el funcionario desmentido.

Rompeolas

Decía Artemio Iglesias que “tiene más el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece”. Tiene razón, el domingo pasado el PRI demostró que todavía respira. Instalar casillas en todo el país y levantar alrededor de un millón ochocientos mil votos es una proeza para un partido al que muchos consideran en proceso de liquidación. Y si, encontraron la forma de contrastar su elección con la de sus adversarios: a Marko Cortes lo eligieron 168 mil militantes, a la impresentable Yeidkol 1,571 consejeros y a Alejandro Moreno alrededor de un millón quinientos. Está bieeeeen, abran su botellita de champagne, nunca la mejor y no más de una, ciertamente su partido respira pero sigue herido de muerte. Para sanar necesita reconciliarse con la gente y eso sólo pueden hacerlo en las urnas. Combatan la corrupción, pónganle rostro, no es tan difícil, sólo necesitan mencionar los nombre que todos conocen, empezando por Peña Nieto, los gobernadores y los funcionarios de la Estafa Maestra.