*Nanodiputados son barril sin fondo

* Ideólogo de los moches, roñosa propina

*Fermín “espanta” con tres seccionales

*“Tomatito” invocó el espíritu de Madero

En la crisis política del congreso falta liderazgo y no es el de Fernando Álvarez Monje, coordinador de la menguada mayoría panista. Para que los diputados insurrectos sientan la mano del poder necesita intervenir el gobernador Javier Corral, de la misma manera que antes intervinieron César Duarte, Reyes Baeza, Patricio Martínez y hasta el demócrata Francisco Barrio, por citar a los últimos.

En el sistema político México, también en el oficialismo de izquierda, el Congreso es una extensión del Ejecutivo, para todo efecto practico ¿Alguien que haya ejercido el poder negaría lo anterior? Lo dudo

Cierto, la presente Legislatura es complicada por que el partido gobernante no tiene la mayoría mínima requerida para gobernar el Congreso sin alianzas, cualquiera que oficie en los círculos de la política doméstica sabe que los “nanodiputados” –legisladores electos por partidos sin base social- son un barril sin fondo; mientras más les dan más piden.

Ceder a cada chantaje o descarada extorsión es un error de chamacos, todos los diputados tienen rienda, están llenos de intereses, sólo es cuestión de apretarles donde duele y solitos encuentran su lugar. Si Rubén Aguilar, por ejemplo, ha recibido en canonjías el derecho de ingresar a la nómina hasta 30 empleados entre asesores y mascachicles, retírenle una parte a la primer insubordinación a ver si persiste. En vez de eso le entregan más. Así cuando.

El punto es que han consentido el capricho de esa pequeña dictadura, sea contratándoles asesores o entregando otra canonjías extralegales y ahora, estrechos los márgenes de negociación, se hacen los ofendidos y tensan la cuerda amenazando con romperla. ¿De cuando a acá los nanodiputados se han puesto tan dignos? Desde que les aflojaron la manea y les permitieron empoderarse.

A eso me refiero con que Fernando Álvarez necesita el respaldo del gobernador Corral para meterlos en cintura, por sí sólo ya no puede dado que agotó sus canicas de cambio y carece de los instrumentos para jalar la cuerda.

Peor, la ausencia de Corral se nota en el resto de las instituciones importantes, a excepción del Poder Judicial, dejando espacios vacíos a los que actores “risueños” sueltan su gato a retozar pensando en que son niños Montessori indispuestos con la “guía”.

Rompeolas

Sin darse cuenta, Gustavo Madero y el engreído Ricardo Anaya, responsable de las profundas fracturas que hoy sufre el PAN, quedaron exhibidos como políticos tacaños y inconscientes con quienes les sirven. Por subir a sus redes una foto con fines que sólo ellos entienden, hoy pasan por miserables roñosos, tacaños, al dejar siete pesos de propina –no más- al mesero(a) que les sirvió el café en un restaurante de Polanco y de pilón les hizo la foto. Está bien que sólo era un café, pero dejar tres centavos siendo Gustavo uno de los millonarios del país, ideólogo y principal beneficiario de los moches, y Anaya un prominente desarrollador inmobiliario de Querétaro, es para matar de vergüenza a muchos. Ellos no, siguen tan campantes como si hubiesen hecho la caridad de sus vidas.

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Con tres seccionales y dos acarreados, Fermín Ordoñez pretende chantajear a Omar Bazán. Los hizo prometer que dejarían el partido si lo revientan en la dirigencia del Comité Municipal del PRI. Es de risa, el noventa por ciento de los liderazgos han dejado el partido y Fermín amenaza con llevarse a seccionales que seguramente ya están fuera del PRI. Es como asustar al goloso con un pastel de manzana o aventándole barras de chocolates. Un queretano hacía comparaciones parecidas, en otros términos.

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Se llama Luis Terrazas aunque nada tenga que ver con el dictador histórico, pero es mejor conocido por “tomatito”, más rojo y redondo desde que come a sus horas.Hasta hoy llegaron los reportes de que, sintiéndose “líder amadísimo”, hizo su propia arenga durante la noche del grito, llevando la representación de Maru Campos a la Concordia. Ocurrente, incorporó el apellido Madero entre “los héroes que nos dieron patria”, comprometiendo así la chuleta del municipio. La molestia de doña Maru y sus asesores, visibles y puertas adentro, es por que no creyeron que se refiriese al Apóstol de la Democracia, Francisco I. Madero, la tomaron como una provocación seguros de que pensaba en Gustavo, sobrino nieto del mártir.