*Morena la oposición de Morena

* Loera, su resto en una canasta

* Una vileza que transpira odio

Con una oposición disminuida, sin personalidad ni propuestas, que sigue aturdida y, pareciera, “moralmente derrotada” y teniendo como único vocero acreditado del pueblo a un presidente con aceptaciones entre el 66 y 68 por ciento, según el Financiero de ayer, ¿Quién podría detener a los candidatos de Morena en las elecciones del 2021, cuando renovemos la Cámara de Diputados y casi la mitad de las gubernaturas? ¿El PRI? ¿El PAN? ¿El PRD? ¿los independientes? ¿Todos juntos?.

Difícil, desde la pasada jornada ningún partido ha podido estructurarse para enfrentar un adversario tan crecido, siguen atónitos, azorados por el tsunami que los destempló y encima sufren el frenesí del presidente construyendo su CT, el nuevo oficialismo de partido hegemónico y líder absoluto.

El único partido que puede frenar el impulso de Morena es Morena, éste grupo de personajes variopintos, la mayoría inexpertos que actúan como nuevos ricos pensando en comerse el mundo a puños mientras postulan, en sus hechos, que les parece chico el mar para hacer un buche de agua.

No abundaré en las divisiones internas, sobras anécdotas de pequeñas rencillas de lavadero que suelen llegar hasta las oficinas de Gabriel García, coordinador de los superdelegados, Bertha Luján, candidata a la dirigencia nacional, Julio Sherer, asesor jurídico de la presidencia, Ariadna Montiel, de facto secretaria del bienestar, Rafa Espino, consejero plus de Pemex. Están ampliamente documentadas, en el pequeño mundillo de la izquierda chihuahuita.

El último ejemplo de sus mezquindades sucedió el fin de semana en Juárez y podría ser un detalle menor, pero trasladado al escenario electoral cobra dimensión mayor. Me refiero a la inasistencia de Juan Carlos Loera al informe de la senadora Morena, Bertha Caraveo, al que vinieron Ricardo Monreal y otros senadores del mismo partido, entre ellos Pérez Cuéllar.

Imaginemos un escenario, en el que Cruz Pérez Cuéllar o la senadora Caraveo son candidatos al gobierno, ¿Cuál sería la reacción de Loera al saberse marginado de la decisión?. Si ayer los desairó por que si, teniendo la representación política del “líder amadísimo” y conociendo su historia, es válido inferir que no sólo haría huelga de brazos caídos frenando la estructura electoral que construyen para esa fecha, en una ataque de ira incontenida sería capaz de ofrecerla al mejor postor, así sea un candidato “conservador”.

O si Loera consigue la postulación ¿Dónde quedaría ese grupo que se congrega en torno  a Cruz, donde se ven a priistas, panistas, duartistas y hasta uno que otro de Morena? ¿Cómo reaccionaria Martín Chaparro o el futuro presidente del partido, si Loera no puede colocar a uno de los suyos en la dirigencia estatal?. Exactamente en la misma posición, estarían ocupados haciendo barranco al llano con tal de empinarlo uno al otro. Sirvan los anteriores de ejemplos, pero no hay forma de que se avengan, está en su ADN mitocondrial.

No es el PAN, ni Javier Corral –quizás hasta lo tengan de aliado- ni los independientes el mayor enemigo de Morena. Es su historia de rebeldía, insubordinación, indisciplina y deslealtades, es decir son ellos mismos los que se pisarían las mangueras uno al otro, sin tregua ni rencor ¿Qué compromiso los une? Ninguno. Si en los pequeños detalles se despedazan, las definiciones importantes catalizarán sus mezquindades y desconocerán hasta a su madre.

Rompeolas

Con el desaire del sábado y su decisión de aislarse a la espera de que todos le rindan vasallaje, Loera deja su resto en una sola canasta, la de Ariadna Montiel. Mala estrategia, para ser gobernador es necesario andar bien arriba, bien en medio y bien abajo, decía Artemio Iglesias –él no llegó por que estaba mal arriba-. Y si piensa que Gabriel García lo hará candidato, debería preguntarse dónde estarán las prioridades de su jefe cuando todos en palacio Nacional, en el Partido, en el senado, en la cámara de diputados y en el gabinete, presionen por los espacios en juego. ¿Descuidaría Gabriel sus intereses rifándosela por Chihuahua?.

…………………..Fui uno de los más críticos de Carlos Hermosillo, en la baraja de la corrupción colocaría su foto en el Rey de Oros, mínimo. La corrupción duartista lo llevó, en el lapso de muy poco tiempo, de empleado de quinta en telégrafos, a millonario con negocios de ganadería, el transporte, desarrollo inmobiliario. Si en alguien confiaba el “As de Oros” era en Hermosillo, ambos se conocían los secretos más íntimos. Sin embargo la viuda es otra cosa, sólo es responsable por ser testigo del saqueo. Conduélanse de la familia, el padre muerto y la madre detenida. ¿Por qué desquitarse con la infeliz viuda? Me parece una vileza, un exceso que transpira odio.