*Pérez Cuéllar la hizo de nuevo

* Patricio y Tomás, visten el informe

* Sepúlveda y Ramírez, las piedritas

*¿En qué libreta escribe Juan Blanco?

Demostró relaciones y oficio, ir de un lado a otro meneando su botecito chilero sin descansar le ha dado resultados a Cruz Pérez Cuéllar, senador por Morena y uno de los prospectos más visibles del nuevo régimen para la gubernatura.

Como la ponga, el exgobernador Patricio Martínez y el empresario Tomás Zaragoza le vistieron el evento, son dos personajes fuera de los radares que hicieron ruido con su presencia. Hoy Patricio va a todas, menos a las del PRI, y Tomás asistió por las buenas relaciones que ha tejido con el senador durante años.

Ricardo Monreal, coordinador del senado, vino a ratificar el compromiso y solidaridad con su compañero de Cámara. Cruz ha sabido llegarle, no hay evento que haga sin la presencia de su líder parlamentario, lo que también describe un tesonero trabajo de acercamiento.

Buen informe el de Cruz, es necesario reconocerlo pues además de los personajes anteriores estuvieron presentes “los que deberían ir”: la senadora Caraveo que nadie conoce, diputados federales y locales y presidentes municipales por Morena, sus amigos en el PRI, PRD, PAN y otros partidos, con quienes intenta generar una plataforma competitiva que dé viabilidad a su proyecto.

Entre ellos destaco a Juan Blanco, ex presidente municipal y exdiputado federal por el PAN. Ha jugado con el senador desde un principio, sus coqueteos públicos son conocidos, al ver que en el PAN no lo toman en cuenta ni en Palacio ni en la alcaldía, busca esa visibilidad fuera del Partido. Es natural, levantar la mano para decir aquí estoy, sigo vigente aunque incomode a dos que tres.

¿En que libreta escribe Juan? Buscará la suya, quizás piensa que puede ser candidato a la Presidencia Municipal y no sería una mala elección de Morena, el hombre conserva presencia. Sin embargo es difícil que López Obrador entregue la candidatura al gobierno estatal y a la capital a dos expanistas.

Imagine la reacción de los que vienen trabajando con López Obrador desde la primer campaña, ver que otros cosechen su trabajo durante décadas les resulta inaceptable.

Esa grilla la tendrán todos los aspirantes “externos”, en cuanto la nomenclatura vea amenazados sus intereses dispararán con escopeta, de ser necesario, Son capaces de dispararse al pie con tal de que no sean otros los que se queden con sus huesos.

Si de por si revienta unos contra otros a la menor provocación, mayor razón cuando se trata de asaltar a los cargos públicos. No es sencillo que les arrebaten esos dulces.

Estuvieron también presentes los magistrados Gabriel Sepúlveda y Jorge Ramírez, los más duartistas dentro de los duartistas ubicados en el Poder Judicial, y vaya que el “ex” en fuga dejó varios bien colocados.

En esa parte Cruz debería tener más cuidado, si realmente son sus amigos comprenderán que su presencia lastra la imagen del senador, de por si muy asociado con César Duarte desde la campaña pasada a gobernador, cuando se prestó para restar votos al hoy gobernador, entonces candidato del PAN.

Javier Corral siguió los acontecimientos de cerca y si ve la evolución con objetividad, entenderá que no es el único jugador importante en la sucesión. Es uno de los importantes pero no el único y ciertamente tampoco el que pueda influir más allá del PAN.

También estuvo atento Juan Carlos Loera, el otro precandidato al gobierno más visible de Morena. Mientras Cruz avanza en sus relaciones fuera del Partido, Loera se apersona hacia adentro.

Interesantes estrategias, pero Loera debería tejer también afuera, Morena tendrá el respaldo del Tlatoani pero por sí mismo está muy lejos de garantizar la elección ¿Quiere ser candidato o quiere ser gobernador? Esa pregunta es fundamental para enderezar la estrategia.Felicidades a Cruz, avanza en su proyecto. El camino es largo, tiene la dificultades de que siguen viéndolo como “externo”, pero su oficio lo posiciona bien. A ver hasta donde llega.