*Segunda vuelta o todos contra Morena

* Rafa Espino, invitado especial de AMLO

* El fantasma de los LeBaron en Juárez

La segunda vuelta es una de las expresiones más democráticas en los sistemas electorales modernos, garantizan gobiernos macizos o bien coaliciones pactadas con una fuerza dominante ¿Existen condiciones políticas en Chihuahua para su aplicación?.

Omar Bazan, presidente del PRI, puso de nuevo el viejo tema sobre la mesa, al proponer una iniciativa constitucional que incorpore la figura en las leyes electorales de la entidad. A falta de credibilidad social y lejos de competir electoralmente en condiciones de éxito, el PRI muestra su depurado y legendario oficio político; quiere ser el factor bisagra entre Morena y el PAN, los partidos dominantes.

¿En qué lado juega, pensando pragmáticamente? Especulaciones sobran, el pavor de Alito y los legisladores del PRI a López Obrador diría que hacen testera en Morena y aunque son un partido nacional de línea vertical, en Chihuahua no dan color.

Tengamos presente que las elecciones son diferente a los acuerdos legislativos, son el punto de encuentro donde chocan los partidos buscando el poder y en esa parte no hay reglas escritas. El PRI puede hacer par con cualquiera, pero estará concentrado en sus propios intereses, sin embargo propone una reforma cuyo fin es facilitar los acuerdos, escenario desfavorable a Morena. ¿Hablamos entonces de una segunda vuelta o de todos unidos contra Morena?.

En lo que sus acciones desvelan los segundos y terceros intereses, hay otra observación. La presentó en forma de pregunta ¿Está el PRI en condiciones de ser el factor bisagra en las elecciones del 2021? Si preguntan a Omar Bazán dirá que no sólo eso, que su meta es ganar la gubernatura. Por mucha seguridad que muestren, esta es una pregunta que los priistas necesitan responder con sinceridad, no sea que sin darse cuenta engorden otros caldos.

Pero si algún partido tiene oficio, experiencia y capacidad innovadora es el PRI. La mejor prueba está en que dieron la nota al inicio de año, mientras las dirigencias de partidos dominantes siguen liberando las toxinas navideñas o francamente adormecidos pensando que el año inicia hasta el día de la Candelaria.

De cualquier modo una iniciativa de esos alcances no se discutiría en Chihuahua, es tal su relevancia que necesariamente involucraría a los grandes actores nacionales, incluido el presidente López Obrador. En consecuencia el camino es largo, si verdaderamente deciden discutirla, pues el PRI por si sólo carece de la fuerza parlamentaria hasta para colocarla en el cajón de los asuntos importantes.

Pero una realidad política que los liderazgos fuera de la orbita Morena tienen bien valorado, es la necesidad de unirse para presentar un frente común, sea fáctica o formalmente. La segunda vuelta facilita esos acuerpamientos.

Bien por Omar, es admirable que no deje de mover su botecito chilero y además lo haga con la seguridad y el orgullo de los presidentes en la era del partido hegemónico. Quítenle ese gusto.

Rompeolas

No deberían anunciar la visita de López Obrador, pues cada que llega a una ciudad en zona de carteles desata un pandemónium de violencia y cuando vuelve a sus jornadas matutinas en Palacio Nacional, los grupos criminales siguen confrontados matándose unos a otros. Nada se puede hacer, ya está confirmada su presencia, viene el viernes a Ciudad Juárez a presidir el Consejo de Seguridad (¿Se levantará temprano Corral, siempre falta?). Aparte de la violencia y del fantasma de los LeBaron asesinados en Bavispe, el dato a tomar en cuenta es que entre los invitados especiales está Rafa Espino su representante personal en el Consejo de Administración de Pemex, poca cosa. La versión interesante teniendo presente que en los últimos días del año pasado su nombre fue mencionado reiteradamente como uno de los posibles candidatos al gobierno estatal por Morena. Queda el dato para el registro, por si Cruz Pérez Cuéllar y Juan Carlos Lera están interesados en tomar nota. Otro pistolero ha llegado al pueblo.