*Maru pinta su raya en l´agua

* Alejandra de la Vega ¿tapada?

* Que tras Ramírez va Sepúlveda

Corto, sencillo y claro el mensaje de Maru Campos enviado a Javier Corral y a los santones del PAN: “Voy a mantenerme hasta el final con ésta pretensión –la gubernatura- y no voy a decir después que quiero otra cosa”, declaró ayer. Pudo decir voy tope donde tope y no me bajaré por ninguna diputación, pero lo encontró innecesario, se trataba de posicionar un primer mensaje de público desafío.

Si quiere mantener vigentes sus aspiraciones a la gubernatura es la conducta que debe asumir, la de una mujer dispuesta a jugarse el pellejo, sus activos políticos, en la batalla por la gubernatura. La ven débil o titubeante y la despedazan, hoy la lucha al interior del PAN es tan feroz como en aquellos años del PRI hegemónico antes de la cargada.

La declaración es además oportuna, estamos empezando el año y los actores que permanecían agazapados, viendo correr el tiempo, están tomando posiciones en la pista de corredores. Sienten que llegó el momento de hacer sonar sus matracas o mover el botecito chilero, los que no tengan para más.

En el caso de Maru le preocupa Gustavo Madero, uno de los senadores más cuestionado de los últimos tiempos, por quién Javier Corral ha tomado partido, o al menos es lo que parece. Aunque también Fernando Álvarez Monje agita la matraca, convencido de que puede ser el factor bisagra en el choque de trenes que se observa a la distancia.

Por definición política sus nombres están apuntados en la lista de candidateables, ambos tienen plataforma de lanzamiento. Ellos han levantado la mano, pero no son los únicos de cuidado, en la comunidad chihuahuita al otro lado de la frontera, observan que Javier insiste en Alejandra de la Vega para la gubernatura.

¿Tomamos por buenos esos tímidos trascendidos o los desestimamos? La recomendación prudente es tenerlos presentes, Javier ha sido generoso promoviendo a su acaudalada secretaria de Innovación. Terco y acostumbrado a obtener lo que desea, no admite una respuesta negativa y vuelve sobre el tema cada que tiene oportunidad, aseguran.

La verdad es que sus opciones son pocas, sabe que Gustavo arrastra el lastre de los moches y el desprestigio de su ambición y por historia sabemos que las quiere peladas, sin semilla y en la boca, en consecuencia no lo encuentra muy confiable al momento de pedir el voto. Es perezoso cuando se trata de ir a la calle.

Especulaciones aparte, los hechos concretos indican que Javier ha decidido complicar la elección en su Partido. Tiene a la mejor posicionada socialmente e intenta forzar la candidatura del impopular senador, ensaya con Álvarez Monje e intenta convencer a una mujer cuyos intereses políticos y económicos están en Texas.

Ningún sentido electoral hace, sin embargo así son los gobernadores, pierden el sentido común al final de su mandato y Javier es uno de los que más pronto alejó los pies de la tierra. Está convencido de que puede manipular el proceso dentro y fuera del PAN. Criaturita, lo mismo pensaba Duarte y terminó como perseguido político, a merced de lo que diga el Imperio.

Frente a los despropósitos electorales del gobernador, que lo llevan a buscar soluciones desesperadas al otro lado de la frontera, Maru y sus estrategas necesitan ser más determinados, comprender y asimilar que si aspiran quedarse con la candidatura, más que un mensaje desafiante en declaración banquetera, precisan una estrategia disuasoria bien definida.

Tienen que pelearla con uñas y dientes hasta el punto de colocar a Javier en la disyuntiva de partir al PAN en dos y entregar el gobierno a Morena o bien a los independientes, si logran cuajar sus compromisos de unidad, o dar la pelea contra el avance de la izquierda en el norte.

Ya se verá, falta más de un año para las decisiones importantes y lo primero que deben saber es en qué lado está el gobernador; si con AMLO o con el PAN. Descifrarlo es fundamental para futuras decisiones.

Rompeolas

Pues nada, recién empieza la telenovela del desafuero de Jorge Ramírez y surgen los primeros rumores de que sigue Jesús Sepúlveda ¿En serio, van por el parecito de magistrados? Si a “merecimientos en campaña” se refiere, Sepúlveda tiene el doble que Ramírez, con el tema de la bóveda –siete millones de pesos- y la firma donde recibió el edificio de la Ciudad Judicial en las peores condiciones. Sobra donde escarbarle sin reparar en menudencias. Así que no le extrañe que mañana su nombre aparezca en la lista de los justiciables, mientras Corral gobierne ningún duartista está seguro y menos los de Parral, para ellos el odio como el de los judíos, llega hasta las séptima generación.