*El coronavirus chihuahuita

*Libertad de expresión, pero

*Ideólogos de Coparmex, ternuritas

* Madero desesperado y sin pintar

* Corral sigue volteando a donde Peña

El coronavirus chihuahuita me atormenta. No es el de Wahan, China, pero molesta al grado de no permitirme hila ideas con propiedad, el escalofrío me ataranta.  El grado de virulencia de la influenza estacional aumenta o los años empiezan a pasar factura, quién sabe, el caso es que me tiene postrado sin nada que pueda hacer. Comprenderán mis lectores el motivo de la presente ausencia. Espero que mañana me de tregua, no he soltado remedios viejos ni recetas nuevas, sin embargo avanzo despacio. volviéndome loco en cama. En la próxima columna haré una lista de las recetas de la abuela, quizás tengan alguna utilidad para futuros pacientes, si me acuerdo.De cualquier forma hay poco que decir: López Obrador amenazando a Liévano Sáenz por que osó declarar sobre el asesinato de la pequeña Fátima. El presidente volvió hasta el Fobaproa,  todos tienen derecho a la libertad de expresión, si están dispuestos a enfrentarse con el sicario de la Unidad de Inteligencia Financiera. Martí Batres, ideólogo de los chairos, aportó su estupidez diciendo que los feminicidios son neoliberales, por que empezaron hace tiempo en Juárez. ¿Y los del populismo, los del milagro mexicano, los cardenistas, los de la Revolución? Están cabrones. Y nuestro querido Javier Corral a cubierta, esperando que pase el juicio de Miroslava para salir a desahogarse. Le ha ido mal, últimamente. O sea todo en su lugar. Gracias por su comprensión, espero volver mañana.

Circula en redes, movido por simpatizantes de Morena, un conjunto de ensayos electorales sobre prospectiva hacia la próxima Cámara de Diputados del Congreso Federal. Describen siete escenarios de las más variadas alianzas partidistas y sólo en el séptimo, con Morena, Verde y PT contra el resto de los partidos, el ejercicio de simulación les arroja un resultado adverso: 110 distritos contras 190 que ganarían los adversarios de la cuatroté.

El éxito de esa gran coalición opositora contra Morena exige acuerdos de las dirigencias nacionales del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, partidos usualmente refractarios entre sí. Optimistas los del nuevo oficialismo, en las seis combinaciones anteriores ganan holgadamente.

En las variables no están medidos posibles candidatos independientes ni los nuevos partidos, que al menos serán tres; Redes Sociales Progresistas, del Elba Esther Gordillo, México Libre de Calderón y Margarita, y Fuerza Social México, cuya paternidad atribuyen a Ricardo Monreal. Tampoco es que sean muy importantes, son la misma cantidad de votos sólo que distribuidos en más emblemas. Queda la observación, como apunte a píe de página.

Arrebatar el control del Congreso, al menos de la mayoría calificada, a López Obrador es una prioridad de los ideólogos de la Iniciativa Privada agrupados en Coparmex, el Consejo Mexicano de Negocios y el Consejo Coordinador Empresarial. Entienden que si conserva la Cámara de Diputados, consolidaría un marco legal cuyo fin sería perpetuar su proyecto refundacional y, muy seguramente, alimentaría tentaciones reeleccionistas.

Aunque optimistas, los cálculos de los analistas de Morena son pertinentes. Para que la oposición, como quiera que decidan coaligarse, consiga la mayoría sería necesario un verdadero ejercicio democrático y de compromiso ciudadano, coordinador entre los hombres del gran capital y los escasos políticos con sincera vocación opositora, la mayoría de ellos concentrados en el PAN y el PRD, con todo lo reducido que están. Difícil conseguirlo en ésta era de política mezquina y acomodaticia. Lo hemos visto con los hombres más ricos del país, a la primer insinuación se doblan ante el poder.

 En cuanto a los partidos en formación, a excepción de México Libre, de los calderón, los nuevos los otros que consigan el registro estarán orbitando en torno a Morena. De ellos nada se puede esperar, la intención de sus dirigentes es el mercantilismo, el negocio de la política.

Del PRI tampoco, sus figuras preponderantes están más asustados que una magdalena en la oscuridad de la noche tormentosa y las dirigencias formales parecen cómodos al amparo del nuevo régimen. Todos tienen sus muertos en el armario, no tomarán riesgos que los coloquen en situación más precaria de la que ya están.

Pero lo más importante, Morena ya se las hizo una vez y no tendrá ningún reparo en hacerla una más. En la elección del 2018, con el 38 por ciento de los votos se agenció la mayoría simple en la Cámara de Diputados y con el 44 por ciento sumados los votos del PT y Movimiento Ciudadano quedó a unos cuantos diputados de la mayoría calificada, mismos que consigue sin dificultad en acuerdos legislativos basados en el chantaje. Lo resolvió muy simple; recibiendo diputados de otros partidos que abultaron su bancada y en consecuencia la coalición gobernante, arropados en la ola del ganador.

Esta vez Morena no sólo les hará la misma, también tomará por asalto el Consejo del Instituto Nacional Electoral –en abril eligen cuatro nuevos consejeros- dejándolo a su entera satisfacción. Si alguien piensa que López Obrador se irá a llorar el desaire de la gente, cuando ya no lo quieran, piensa con la inocencia de un niño de pecho. Todo lo contrario, hará hasta lo imposible por conservar el Congreso y ganar la mayor parte de las gubernaturas.

Comento lo anterior para que vayan preparándose los ideólogos de Coparmex, que hacen ejercicios superficiales pensando en apoyar “candidatos ganadores” sin importar que partido representan, sólo a condición de que sean opositores al régimen. Hijitos, alimentan utopías dignas de un cuento de hadas.

Rompeolas

Gustavo Madero, reportan, está entrando en desesperación por que ve que pasa el tiempo y no prende su proyecto hacia la gubernatura. Y como todos los gandallas, quiere construir una fingida unidad en torno a su persona. Pues si, dirá Maru Campos, desde luego que el partido necesita unidad y compromiso, pero vayamos partiendo del proyecto con mejores alternativas sociales de competir a Morena. Ahí es donde Madero truena, por más alharaca que hace sigue sin pintar en las encuestas. Así como.

………………

En los próximos días podría dar noticia el juicio de Miroslava Breach, sobre todo clarificar la participación del exsecretario particular de Javier Corral, Pepe Luevano. Su testimonio es importante, pues si tenía conocimiento de las amenazas y no hizo nada estando en esa posición de privilegio, un juez riguroso podría derivarle responsabilidades. Están empezando el juicio, pero no creo que Luevano camine muy tranquilo por las calles, su nombre apareció desde el inicio de las investigaciones. Probablemente por ese motivo y sabiendo que era su secretario, Javier Corral sigue desviando la atención del caso hacia Peña Nieto. Péguenle al más pendejo, total que está fuera del país y sus preocupaciones son mucho más grandes ¿Verdad Emilio?.