Como perro que vuelve a su vómito es el necio que repite su necedad

Por: Jaime García Chávez

Casi no me es dable responder a insinuaciones baladíes, pero el momento y la alusión obligan. De acuerdo a “R. Luján”, autor del “MeMe en rima” que publica con regularidad el periódico El Heraldo de Chihuahua, él dice notar la ausencia de Unión Ciudadana “en la semana de bloqueos y tomas” que se suscitaron como respuesta social ante el ofensivo incremento de los combustibles por parte del gobierno federal (edición 06/I/2017).

Brevemente diré que Unión Ciudadana no es una entidad omnipresente, y sin embargo, en muchos de los que participan en las organizaciones que protestaron contra las medidas expoliadoras del gobierno de Enrique Peña Nieto, se contiene el espíritu de solidaridad demostrado en el movimiento anticorrupción emprendido antes de cualquier proceso electoral, lo que de cualquier modo no toma en cuenta su columnista rimado, porque en nuestro país, incluido Chihuahua, prácticamente hay elecciones constitucionales cada dos años.

La actuación política de la gente no tiene porque circunscribirse a las etiquetas, tan del gusto de columnistas como “R Luján”, del que por cierto no sabemos su nombre. Unión Ciudadana puede ser muchos o pocos, pero aún así no ofrece carnet de afiliación; no somos un partido político, pero tampoco el club social de los sábados.

Decir que se actúa “sólo cuando hay elecciones” es falso; el historial de Unión Ciudadana es claro y verificable. Aquello otro ya es un argumento extenuado y sólo se explica por la necedad de quienes carecen de la mirada que de forma natural, se supone, habría de proveerles una profesión tan noble como el periodismo, pero que optan por una visión alienada de la realidad. Querer construir esa realidad desde un cubículo es relativamente fácil; contribuir a la transformación social es el reto. Y ni “R. Luján”, ni el que esto escribe, gozaríamos de las libertades –que a pesar de todo continuamente nos atropellan–, de no ser por la lucha de quienes hoy son tildados de locos y excesivos.

Unión Ciudadana no ha modificado un ápice su compromiso con la lucha anticorrupción y apoya, en la medida de sus modestas posibilidades, los movimientos que exijan, sin cortapisas, la renuncia de Enrique Peña Nieto de la Presidencia de la república, se convoque a un gobierno provisional y se dé marcha atrás a las reformas que ya producen sus efectos devastadores en la vida económica, política, social, laboral y profesional de los mexicanos.

Finalmente, si “R. Luján” nota la ausencia de Unión Ciudadana es porque probablemente no tenga suficientes ojos para ver.