*Maru; el momento político

*Otro pronóstico aterrador

* A Cabada todo le sale mal

Las elecciones intermedias del año que viene estarán dominadas por una diatriba de buenos contra malos, donde los viejos conceptos de comunismo, socialismo, chavismo, castrismo, serán desempolvados y puestos en el centro de la discusión electoral.Hacía allá nos llevó López Obrador haciendo de su narrativa gubernamental un México de buenos contra malos, donde los buenos son todos los que “están conmigo” y los malos quienes “están contra mi”. Ahí, en esa discusión ideológica, se trabarán las elecciones.

Maru Campos tiene bien identificado el momento social y político, lo demostró ayer en el Foro de la Coparmex al pronunciarse contra el “socialismo autoritario” y condenar acciones francamente cuestionables del Gobierno Federal, a las que llamó “ocurrencias que nos están afectando”.

Está presentándose ante los chihuahuenses, supongo que seguirá en esa postura afianzando su precampaña, como la opción viable para detener el avance de Morena en la entidad, argumento que ha sostenido reiteradamente y tiene credenciales para decirlo, en la pasada elección Morena perdió todo en la capital.

Su apuesta es inteligente, intenta atraer al amplio electorado inconforme contra López Obrador, empezando por la IP y sus áreas de influencia, para asumir el liderazgo político en esa batalla ideológica que tendremos el año que viene y la que cada día toma mayor intensidad. Sólo estamos a un año de la elección.

Falta la presentación de Rafa Espino, a quien muchos observadores ven seguro candidato de Morena por su cercanía con la familia de López Obrador y con el propio presidente. Quienes conocen sus estrechas relaciones en esos niveles de poder están convencidos de que si Rafa está en precampaña, es por que ya tiene negociada la candidatura y los apoyos necesarios para competir.

Uno esperaría que se ponga en el otro extremo de la polarizada discusión, defendiendo a cualquier precio las cuestionadas acciones del Gobierno Federal, como otros morenistas que también aspiran al cargo.

Puede ser, sería postulado por el partido del Presidente, pero tengo dudas, Espino es empresario, forma parte de la izquierda fifí no la radical que añora la vieja lucha de clases y es empático con la Iniciativa Privada chihuahuita. Acá tiene amigos de muchos años entre los dueños del pueblo.

Hay que escucharlo, verlo como se desenvuelve en un escenario teóricamente adverso –A cruz no le fue muy bien- será interesante. Por lo pronto Maru ayer hizo ver que no teme trabarse en la arena ideológica. El proceso toma forma, estaremos atentos a su evolución.  

Rompeolas  

Otro pronóstico aterrador de pobreza. La institución financiera BBVA estimó que este año 12 millones de mexicanos, 1,300 cada hora, entraría en esa vergonzosa categoría. La semana pasada el Coneval dejó su proyección en diez y Cepal en siete y medio. Sólo en este 2020; sólo de nuevos pobres. Calificadoras internacionales e instituciones como las anteriores estiman una caída del PIB de entre 6.5 y 12 por ciento, ubicando al país como el más golpeado en la región por la desaceleración económica de la emergencia sanitaria. Desde el año pasado veníamos muy mal, el Covid-19 nos puso a temblar. El presidente López Obrador puede generar sus propios indicadores: crecimiento por desarrollo, pobreza por bienestar, material por espiritual, redefinir la narrativa oficial y concluir que somos pobres pero muy felices, hacia dónde quiere llevar la discusión pública, esmerado en mantener su popularidad, único indicador que parece importarle. Pero los datos de pobreza, desempleo -1,3 millones de empleos perdidos este año- y caída del PIB ahí están. Anuncia una crisis humanitaria de la que no tenemos precedente, hablamos que diez millones de nuevos mexicanos –sólo en un año- tendrán dificultades para el sustento diario, en el sexenio de un presidente que ganó la elección hablando a favor de los más pobres. ¿Primero los pobres?.

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Al edil de Juárez, Armando Cabada, todo le sale mal. Ahora es el hazmerreír de la política, por fingir –es lo que dicen más allá de Ahumada y antes del Bravo- que dio positivo al Covid. Trágame tierra, es el único positivo que se ha recuperado en menos de quince días, cuando la experiencia es que los pacientes con síntomas apenas leves permanecen así hasta 45 días. Una limpia le vendría bien, desde que incursionó en la política es una tras otra, si compra un circo le crecen los enanos.