*Pierde Javier control de la sucesión

* Que lo traigan; también lo que se llevó

* Duarte-Lozoya, pinza de AMLO

* No es regalo, sólo un presente. Jajaja

Como muchos chihuahuenses, me congratula la detención de César Duarte, su sexenio fue un ejemplo de corrupción, dispendio, abusos, saqueo, desfachatez. El hombre causó un daño irreparable a las finanzas estatales, dejando hipotecados por 15 años los ingresos carreteros y una deuda cercana a los cincuenta mil millones de pesos, contribuyó activamente al desprestigio del PRI -por gobernantes como él, hoy López Obrador es Presidente-, su poder corruptor lastimó al gremio periodístico. El sexenio fue calamitoso.

Me gustaría que lo presentaran ante la justicia de Chihuahua, es aquí donde debe ser juzgado y, si lo encuentran culpable en un juicio justo, ingresado al penal de San Guillermo, donde algunos de sus funcionarios, culpables o inocentes, han pasado las peores noches de sus vidas. También abogo por que sean requisadas sus propiedades adquiridas con recursos mal habidos. Sin la recuperación de bienes la justicia será incompleta.

He sido uno de los periodistas más insistentes, cuando no el más, en que Duarte sea presentado ante la Justicia. No regateo absolutamente en lo más mínimo el mérito que tiene Javier Corral en la detención. Su obstinación llevada hasta el grado del frenesí fue determinante. Hoy quiero felicitarlo, persistir contra desesperanzas y sinsabores es de gran mérito. Ojalá recupere parte de lo perdido, sería genial contra la impunidad de los poderosos.

Apuntado lo anterior, paso a la vulgar politiquería de los cálculos electorales. La detención de Duarte es coincidente con el allanamiento a la extradición de Emilio Lozoya, exdirector de Pemex, ambas con diferencia de semanas. Duarte y Lozoya son palancas de una misma pinza, instrumentos de López Obrador para afianzar su régimen des populismo y desvaríos.

La palanca de Lozoya, se dice, será usada para someter a Luis Videgaray, otras figuras cercanas a Enrique Peña Nieto y colgar cuchilla sobre la cabeza senadores, diputados, presidentes de partido que oficiaron en la primera parte del sexenio anterior. Se ha dicho que Lozoya tiene videos filmados en su oficina entregando dinero a manos llenas, como recompensa por la aprobación de la reforma energética. La versión actualizada de Carlos Ahumada ¿Andará algún panista de Chihuahua en esas danzas? ¿Quién le gusta?.

Con la pinza de César Duarte, el Presidente ejercería presión sobre otros influyentes del peñismo. Pienso en Manlio Fabio Beltrones, presidente del PRI durante la época dispendiosa, cuando presumiblemente el exgobernador financió con dinero de los chihuahuenses campañas del PRI en varios estados. También veo ahí a Emilio Gamboa, padrino de Duarte y de quien se dijo hizo negocios ilegales con medicinas.

Yendo hacia atrás en las detenciones, tengo que mencionar la de Genaro García Luna, impresentable jefe de Policía en el sexenio de Felipe Calderón, hoy sujeto a proceso también en los Estados Unidos. Su caso deja vulnerable al expresidente Calderón.

Hablamos de tres causas penales coordinadas en un mismo objetivo: recordar a los electores mexicanos porqué votaron a López Obrador, es decir machacar sobre la corrupción del “PRIAN” que lo llevó al poder en 2018. Si la estrategia de los enjuiciamientos públicos funciona o no es otro asunto, pero en ella tiene basada López Obrador parte de su esperanza para conservar el dominio en la Cámara de Diputados y hacerse de la mayor cantidad de las 15 gubernaturas en disputa.

Duarte no es un instrumento de Corral, es de López Obrador, sin embargo el gobernador tendrá su parte en los despojos. También quiere –desde el primer día lo hizo- utilizarlo de guillotina sobre la cabeza de sus adversarios políticos, dentro y fuera de su partido.

La confrontación entre Javier Corral y el senador Pérez Cuéllar alcanzó ayer nivel de vecindad, las ganas que se traen uno al otro nubla sus mentes y los traba en una confrontación vulgar. En esa parte pierde Cruz, es una víctima colateral en la caída de Duarte, asociado a la corrupción no podrá ser candidato de Morena. Esté o no en la llamada nómina secreta, haya o no recibido financiamiento de Duarte en campañas anteriores, para efectos de opinión es inadmisible que Morena postule candidatos a políticos sospechosos se haber sido “tocados” por Duarte. No es legal, es de percepción.

Dónde Corral comete una hijez, es dinamitando desde adentro a su partido. Se ha propuesto cancelar las aspiraciones de la mejor posicionada, Maru Campos, con tal de postular al más remiso de los aspirantes, Gustavo Madero. Es una canallada la traición de Corral al PAN, en todo caso que sean los de Morena, o el PRI, quienes carguen contra la alcaldesa.

Siendo el principal responsable político de mantener la unidad del PAN, está empeñado en partirlo en dos y, en consecuencia, encementa el camino del enemigo común. Son los hechos.

Frente a la acción destructora del gobernador, buena parte de simpatizantes y líderes panistas trinan los dientes de coraje ¡¡¡¡¡Corral emperrado en cancelar sus oportunidades de triunfo!!!!!. Es una exclamación cada vez más extendida. Imagino a Rafa Espino frente a los suyos; déjenlos que se madreen solos, son muy eficientes en su empeño.

Pero Javier, supongo, no se ha percatado de que pierde el control de la sucesión. Existen al menos dos razones de que la conducción se le escapa como agua entre los dedos: La primera es que asoció el éxito de la sucesión a César Duarte y ahora esta frente a la realidad de que es López Obrador, no él, quién maneja tiempos, circunstancias y modos del exgobernador; la segunda por que carece de credibilidad en la clase política del PAN. Militantes y dirigentes encuentran una insensatez su obstinación por Madero, teniendo en Maru a una opción más competitiva.

Sólo como una hipótesis aventurada pensemos en que ambos, Maru y Gustavo, quedan descalificados ¿A quién elegiría el PAN? ¿Carlos Borruel? Su historia de familia lo inhabilita ¿Alejandra de la Vega? Cuantas veces se lo ha propuesto ha dicho que no ¿César Jáuregui, el bueno? Nunca ha hecho campaña, no sabe hacerla ¿Fernando Álvarez? Carece de la presencia estatal requerida. La realidad es que Javier olvidó tener gente competitiva en el banco de suplentes. Madero no le da y no tiene quien lo sustituya.

Rompeolas

Que no es regalo, declaró Javier sobre la detención de Duarte, coincidente con la visita de López Obrador a Trump. No, es un presente, un souvenir que los gringos le dejaron en la embajada. Corral tiene su mérito, lo expliqué arriba, pero hoy el cuerpecito de Duarte pertenece por completo al gran Tlatoani y Guardián Absoluto de la democracia. Engañarse sólo es de obtusos.