Muestran una de las dinastías más longevas de la cultura maya

CIUDAD DE MÉXICO.

Arqueólogos, epigrafistas y restauradores del INAH y de la UNAM revelaron ayer la información sobre los 14 gobernantes que llevaron a su esplendor a la zona Arqueológica de Cobá, ubicada en Quintana Roo, lo que indica una de las dinastías más longevas de la cultura maya.

Dicho proyecto es dirigido por la arqueóloga María José Con Uribe, quien detalló que fue hacia el año 500 d.C., en el periodo Clásico Temprano, cuando Ju’npik Tok’ (El de los ocho mil pedernales) fundó una estirpe cuya hegemonía rivalizaría, en términos territoriales, con las de Tikal y Calakmul, K’ahk’ Chitam (Pecarí de Fuego); Ixik … Yopaat (Señora Yopaat), que fue la gobernante que permaneció cerca de cuatro décadas en el poder y quien llevó a Cobá a su cenit.

Y, aunque reconocieron que el uso de los puntos suspensivos indica que existe una porción del nombre que los investigadores aún no pueden leer, parte de la información se obtuvo del Panel 7 del Juego de Pelota del Grupo Navarrete de Cobá y de 59 monumentos esculpidos, entre estelas, altares, dinteles y relieves con imágenes y/o textos, que referencian a los personajes.

De acuerdo con los jeroglíficos hallados en este sitio, existe un logograma con un perfil antropomorfo en el que se lee como ‘ixik’, cuya traducción es ‘mujer o señora’, el cual refiere a un personaje femenino, pese a que la información con que los investigadores contaban, sin llegar a ser una regla, planteaba la posibilidad de que algunas mujeres gobernaron.

En entrevista con Excélsior, María José Con detalló que Cobá sí fue una metrópoli importante del mundo maya, debido a todos los servicios que tenía, es decir, por ejemplo, caminos, aguadas y sus importantes lagunas y controles (poblacionales), aunque todavía nos hace falta estudiar su conexión hacia la costa, ya que se piensa que Xel-Ha fue uno de los puertos de Cobá”.

Explicó que esta zona llegó a tener poco más de 70 kilómetros cuadrados, de los cuales sólo se ha explorado el uno por ciento. “Podemos inferir a simple vista, por su tamaño y su extensión, que fue una de las urbes más importantes del área maya y, sobre todo, del norte de la península, aunque eso no significa que en todo ese terreno hubiera estructuras monumentales, sino pequeños poblados donde vivía gente de la vida cotidiana”.


Además, puntualizó que el periodo de apogeo de Cobá fue entre los años 600 y 900 d.C., y afirmó que una de las mayores interrogantes de este espacio “sería importante encontrar más a fondo cuál era su relación con el poniente de la península de Yucatán”.