Un asco, la izquierda de Batres

El lunes pasado, en el Financiero, Martí Batres entregó un artículo titulado “Moderados y Puros (1)”. Sostiene que la “la prensa conservadora” está tratando de dividir a Morena en dos bandos; moderados y puros, asiendo su dicho a la histórica discusión sobre la Constitución del 57. Referir los momentos del México presente al tiempo de aquellos alegatos es un despropósito en sí mismo, pero su aporte argumentativo es a tal punto insulso que no merece tomarse en cuenta. En todo caso ahí está su articulo para los que no lo leyeron.

Lo que si viene al caso es la interpretación que un personaje como Batres hace de la incuestionable y creciente fractura del movimiento que puso a López Obrador en Palacio Nacional, Morena. No le disgusta la confrontación de los grupos ni el caos político que empieza a gestarse por esa razón. Su preocupación es negarla o endilgar a otros la responsabilidad.

Su cinismo y perversidad lo sitúan entre los líderes más siniestros del gobierno que llaman Cuarta Transformación. Invocando a “la prensa conservadora” pretende descalificar cualquier observación sobre la vida interna del Movimiento. La división es un hecho y en buena medida está alimentada por personajes como Batres y otros radicales atados un pasado ideológico que asesinó de hambre, en campos de concentración y purgas interminables a millones de seres humanos en Rusia, China, Europa del Este y que no ha terminado de salir. Hoy sigue esclavizando a norcoreanos, cubanos, venezolanos, con la desfachatez de hacerse pasar por “populares”, “democráticos”, “progresistas”, “liberales”. Su izquierda, la izquierda de Martí, es un asco.

Desde la instalación del Senado, Batres ha intentado minar la autoridad de Ricardo Monreal y cuando pensó que podía derrocarlo recurrió a las prácticas más antidemocráticas para conseguir su objetivo de quedarse con la Presidencia. Frustrada la asonada, fue incapaz de reconocer la derrota. Es su cultura antidemocrática.

Morena ha sido incapaz de elegir presidente del CEN democráticamente y en acatamiento a sus estatutos. Bertha Luján –otra integrante de los “puros”- está decidida a boicotear cualquier elección en la que no sea ella presidenta de Morena. Durante el primer intento hubo asambleas distritales reventadas con armas de fuego. Por sus disputas internas han desacatado al Tribunal Electoral.

Un activista como John Ackerman pidió a los senadores de Morena que derrocaran a Monreal, por atreverse a participar en el programa de un comunicador que le resulta incómodo, Loret de Mola, y después fracturó a los diputados de Morena y a sus aliados, propuesto a imponer consejeras a modo en el INE. En intento de asalto al INE participaron varios diputados de los “puros”.

Ahí está, como prueba irrefutable de la división en el gabinete, la declaración de Víctor Toledo, Secretario del Medio Ambiente. Recupero la parte más reveladora: “Quisiera compartir con ustedes lo que yo he vivido y he observado en estos 10 meses, porque efectivamente la 4T, como tal, como un conjunto claro y acabado de objetivos, no existe, no existe. Por el contrario, este gobierno de la 4T está lleno de contradicciones y esto se expresa concretamente en luchas de poder al interior del gabinete, que yo lo he notado en varias líneas”.

El “Movimiento”, imposible separar al partido, Poder Legislativo y gabinete, es una amasijo informe de ideologías radicales de convicción autoritaria, socialistas democráticos, intereses políticos y económicos, aspiraciones de poder, ansias de venganza, delincuentes buscando protección. En él caben empresarios oportunistas como Romo, sindicalistas ladrones como Napoleón Gómez, escritores comunistas, priistas y panistas interesados y oportunistas, pastores religiosos, activistas disfrazados de científicos. Todos orbitando en torno al gran Tlatoani y Líder Amadísimo sin cuya presencia jamás tendrían existencia comunitaria.

Insulta Martí a los mexicanos negando una verdad visible desde cualquier dirección; la feroz disputa por el poder entre los líderes de Morena. Negarla es como poner un dique y esperar a que detenga las aguas de un río caudaloso. Deje que se aproximen las candidaturas y más específicamente cuando venga el relevo presidencial. Sin el Líder Amadísimo, a cuyos pies todos caen rendidos, se despedazarán unos a otros convencidos de que la única razón de ser es el Poder.

Mañana concluyo este tema y prometo empezar con la política doméstica. Gracias por esperar, desatendiendo las recomendaciones de sana distancia salí unos días de casa, pero la weba está de vuelta y en un par de días toma ritmo.