Grecia confina a miles de refugiados ante brote de covid-19

ATENAS.

Un brote de coronavirus en el campo de refugiados más grande de Grecia obligó a las autoridades helenas a imponer una cuarentena total en todos sus centros de acogida del país.

Funcionarios informaron hoy que detectaron un brote de covid-19, con 35 casos confirmados hasta ahora entre los 12 mil 500 residentes del campamento de migrantes de Moira, una instalación sobrepoblada en la isla oriental de Lesbos.

Los funcionarios del Ministerio de Salud y Migración dijeron que los equipos médicos aplican una importante operación de pruebas y rastreo de contactos en las instalaciones de Moira, inicialmente diseñadas para albergar a 2 mil 800 personas.

Dijeron que ya han realizado mil 900 pruebas de coronavirus en el lugar y que harán otras 400 en los próximos días.

El campamento fue puesto en cuarentena hasta el 21 de septiembre, con un cordón policial para hacer cumplir la prohibición de entrada y salida limitada.

TODOS EN CUARENTENA

La misma medida aplica para los todos los campamentos: de Malakassa y de Esquisto (norte y oeste de Atenas respectivamente) y de ‘Eleonas, cerca del centro de la capital, indicó un comunicado gubernamental.

La presencia de decenas de miles de solicitantes de asilo en los campamentos a menudo insalubres y atestados en todo el país es una fuente de inquietud para las autoridades griegas.

Los grupos de derechos humanos y las organizaciones benéficas que trabajan con migrantes han criticado repetidamente al gobierno de Grecia por las condiciones de vida en Moria, que consiste en un campamento principal rodeado por una ciudad de tiendas de campaña en expansión.

Grecia, con 289 fallecimientos debido al covid-19, no ha sido tan duramente afectado por la pandemia como otros países europeos. No se ha registrado ningún fallecimiento en los campamentos de migrantes.

Desde que estalló la pandemia, los funcionarios se centraron en prevenir los brotes de covid-19 en los campamentos, poniendo en cuarentena a las personas que llegaban en barcos de contrabandistas y realizando pruebas para detectar el virus antes de permitirles ingresar a los campamentos.

La estrategia funcionó bien hasta la semana pasada, cuando un hombre somalí infectado pero asintomático regresó a una tienda de campaña fuera del campamento principal.

En una entrevista por televisión, el ministro de Migración, Notis Mitarachi, dijo que el incidente fortaleció la determinación del gobierno de construir en la isla centros cerrados para solicitantes de asilo, donde la entrada y salida estarían estrictamente controladas.