*Dictando desde el Monte Olimpo

* Enrique Alfaro puso el ejemplo

* Javier necesita dejar los insultos

* Bertha exhibe debilidad de Loera

Su ordinaria frivolidad enoja; su ensanchada soberbia espanta. Como Zeus, ha decidido gobernar dictando desde el Monte Olimpo; sus verdad es única, su poder omnipresente; su palabra incuestionable. En qué momento los mexicanos creímos en éste charlatán de la política setentera propuesto a desmantelar el país para que, desde sus ruinas, instaurar un régimen autoritario de dádiva social y caridad pública que socaba el desarrollo económico del país y que, de continuar así, fatalmente terminará empobreciendo a la mayar parte de los mexicanos, en lugar de rescatar a los millones de miserables que sobreviven en la indigencia y en cuyo nombre afirma gobernar.

Un tercio de los gobernadores, aquellos cuyos estados más contribuyen al Producto Interno Bruto del país, piden ser atendidos para discutir sobre las menguadas finanzas estatales y sordo, indolente y engreído el Zeus mexicano su burla de ellos en su trono matutino, como si los asuntos del país fuesen únicamente los que a él importan. No hay otras prioridades que las suyas y lo hace sentir: “No me reuniré con los gobernadores”, resuelve ufano y trivializa el reclamo con un estribillo del comediante Héctor Suárez; “no hay, no hay”. Si ahí decide poner el tono de la discusión, en lavaderos de vecindad, los gobernadores válidamente pueden responder “Que nos pasa”, otra del genial comediante recientemente fallecido.

No muestra ningún argumento que justifique la majadería, recurre a sus habituales descalificaciones y da por concluido el tema. Sin más, concluye que los gobernadores no existen a menos que sea para ningunearlos con las misma narrativa que divide al país: “Aunque protesten y nos cuestionen, nos saquen ocho columnas en la prensa fifí y conservadora, no hay, no hay porque también estaban acostumbrados a que presionaban para tener trato especial”. Ya está, asunto resuelto, la Federación no adeuda nada, en todo caso los estados salen debiendo, amenaza.

Desesperado e impotente por esa indolencia burlona nunca antes vista en México, ningún Presidente se ha comportado así de grosero, el gobernador Enrique Alfaro subió a sus redes un video donde puntualiza el incumplimiento del Gobierno Federal con Jalisco, desglosando programas y cantidades no entregadas el presente año y las no etiquetadas para el ejercicio que viene. Cierra las cuentas en nueve mil 200 millones de pesos que Jalisco dejaría de recibir si el Presupuesto es aprobado en los términos propuestos por la Secretaría de Hacienda.

Alfaro hizo la tarea, puso en blanco y negro la eliminación de recursos y aclaró que sólo exige la instalación de una mesa donde puedan discutir con seriedad sobre el Pacto Fiscal, al que considera sumamente inequitativo. Es lo que han estado diciendo los gobernadores agrupados en la llamada Alianza Federalista, a los que la semana pasada se sumaron el resto de los gobernadores panistas, sólo que Alfaro lo hizo de una manera franca, directa, con puntos y comas, sin adjetivos para que nadie, objetivamente, pueda descalificarlo tachándolo de politiquería.

Me hubiese gustado poner el ejemplo de Chihuahua, detallar cuánto exactamente adeuda la Federación a nuestro estado. No tengo los datos, esa claridad de Alfaro no está presente acá. La estrategia de Javier Corral ha sido responder a las majaderías de López Obrador con otras majaderías. Hasta “navajero de barrio”, ha llamado al Presidente. Da la impresión que están, Presidente y gobernador, en un concurso de insultos donde el que tenga la mejor ocurrencia es el ganador, como si discutiesen trivialidades en una barra de cantina, siendo que se trata asuntos de la mayor importancia para millones de mexicanos.

Exhorto al gobernador Corral a que muestre altura, asuma una posición digna en defensa de Chihuahua y se aleje de la tentación superficial de responder a las descalificaciones con otras descalificaciones. Insultándose mutuamente no llegarán a ningún lado, la contumacia de López Obrador alcanza niveles de leyenda, enredarse en ella y responderle con la misma moneda es un error estratégico que terminará perjudicando, aún más, las deprimidas finanzas estatales. Recordemos, Chihuahua tiene una deuda que ronda los 60 mil millones de pesos, sus finanzas están técnicamente quebradas ¿Qué nos espera el año que viene? ¿La parálisis total? Estamos a un paso.

Necesitamos urgentemente dejar los insultos y procurar un sano entendimiento, por más desaires que reciban del Presidente. Si el dios no quiere bajar del Olimpo, que los gobernadores aterricen como Alfaro. En esa inteligencia es como son construidos los grandes liderazgos, no con ocurrencias estridentes que profundizan la polarización. Si despartidizan sus reclamos, le gente identificará donde está razón y actuará en consecuencia, nadie quiere ver a sus entidades empobrecidas mientras el grueso del presupuesto federal termine en programas electoreros y mega proyectos caprichosos.

Las elecciones ya están aquí, los ciudadanos inteligentes sabrán premiar a los buenos gobernantes y castigar a los malos. Aunque sea por interés electoral, Javier, bájale una rayita, el Tlatoani nunca cambiará, lo que debemos hacer es contenerlo con votos.

Rompeolas

Si la filtración no causó más estragos que los de una molestia temporal, éste semana sumirá la delegación federal Bertha Alcalde, hija de la matriarca Bertha Luján. Y si queda en firme su llegada a Chihuahua, habrá exhibido la debilidad de Juan Carlos Loera. La matriarca no puede ver a la protectora de Loera, Ariadna Montiel ¿Cómo esperaría Juan Carlos Loera que tomen en serio sus aspiraciones a la gubernatura, si no tiene capacidad ni siquiera para recomendar a su sucesor, al contrario, le imponen a su peor enemiga? Así nunca, pero cada quién es tan obtuso como puede serlo.

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Un abrazo sincero a familiares, amigos y compañeros laborales de Arturo Meraz. Murió el viernes pasado víctima del Covid, cuando se desempeñaba como presidente del IEE. Que difícil realidad la que estamos viviendo, hoy la única certeza que tenemos es la de nuestra fragilidad humana. Descanse en paz.