*Graciela sabe donde está su prioridad

* Voy más a Doña Juanita que a Merodio

* Tony Meléndez no se deja engatusar

* Alejandro la quería pelada y en la boca

Pecho tierra la vieja nomenclatura priista, verse de indiciados los dejó “mudos como momias” o huyeron del país, empezando por Salinas, primero en salir y dudo que vuelva de Irlanda en los próximos cuatro años, los rencores de López Obrador son de temer, e instalado Alejandro Moreno en la presidencia del CEN, con el beneplácito del Líder Amadísimo, Graciela Ortiz emergió como la priista de más alto perfil en Chihuahua. Duarte detenido, Patricio recargado en Morena, Baeza fuera de la política, el único que podía disputar el liderazgo es Reyes Baeza. No lo hace, no al menos de forma directa, también tiene que cuidarse. Hay prioridades.

Su cercanía con el nuevo dirigente, sus relaciones nacionales, su alta capacidad operativa y su experiencia en campañas nacionales la colocaron en esa envidiable posición, una vez el polvo se asentó. Hoy no le llaman “la gobernadora del los priistas”, como llamaban a Artemio Iglesias en tiempos de Barrio, por que sus largos periodos en Ciudad de México impidieron que consolidara un grupo político local de lealtad comprobada. Pero nadie cuestiona que por méritos propios consiguió colocarse en la burbuja del CEN. Si quisiese ser candidata no tendría rival; Omar Bazán se subordinaría y con ella compitiendo el resto de los aspirantes simplemente no tendrían oportunidad.

Sin embargo dudo que le interese involucrarse en una aventura de incierto destino. Es inteligente, madura, experimentada, sabe medir momentos, circunstancias y oportunidades. No arriesgará su prestigio sabiendo que, objetivamente, las circunstancias actuales no están dadas para su partido. Irá a lo seguro, una diputación por la vía pavimentada, y nadie en Chihuahua está en posición de disputársela. Para mi la tiene en la bolsa, a pesar de que las pluris estarán muy jaloneadas, serán pocas e importantes, hablamos de una Legislatura histórica.

Retirada Graciela de la ecuación principal, lo que no implica retraerse del proceso, la baraja queda abierta a contentillo del que sea. Apuntemos los nombres que usted quiera, desde el Burro Chon hasta el cantante Tony Meléndez; desde Lilia Merodio, hasta Doña Juanita, de la Campesina. Tratándose de poner nombres en una lista no hay límite, caben todos, pero una cosa es querer y otra poder, decía Artemio. En este punto empiezan los asegunes y el rechinar de cuerdas ¿Quiénes quieren? ¿Quienes verdaderamente pueden?.

Antes de ir a materia diré que los priistas nunca han dejado de sorprenderme, son un partido de menguadas posibilidades de triunfo y sin embargo tienen más precandidatos que Morena y el PAN ¿Porqué? Supongo que es su cultura política, consciente o inconscientemente caen en la vieja esperanza de que “si respiras aspiras”. A reserva de mejor explicación, no encuentro más razones que la de su tradición política. Como sea, la lista de aspirantes es larga en ese partido.

Empiezo por Lilia Merodio, ex regidora, ex diputada federal y ex senadora. Hace menos de dos años participó activamente en la campaña de Miguel Barbosa al gobierno de Puebla, se alejó del partido sin tomarse la molestia de mirar por sus penurias económicas y por una cuestionada definición de género, de la noche a la mañana se presenta, muy fresca, diciendo que le interesa competir por la candidatura de Chihuahua. Que disparate. No me detengo en ella, su cínico oportunismo es insuficiente para que la tomen en serio. Dudo que sus encantos políticos, subrayo políticos, tengan los efectos deseados en quienes hoy toman las decisiones importantes. Primero se postula Chela que dejarla llegar. Le voy más a la Doña Juanita de la Campe que a Lilia.

Tony Meléndez, cantante del grupo Primavera, es otro de los nombres mencionados. En su caso lo apuntan personeros, él jamás ha mostrado sincero interés. Hace más de un año intentaron encuerdarlo, sin éxito, personajes asociados al duartismo. Ahora lo engatusa Memo Márquez, quiere hacer ruido con su popularidad. No se deja usar, como a la gente de Duarte, también a Memo le ha dicho que no. Es cantante no tarugo, sabe que si en México lo toman en serio arriesga su patrimonio personal, la UIF llega sin avisar. Y aun en la hipótesis de que se aloque y diga si, sus posibilidades son marginales, sus padrinos no son los adecuados. No lo veo jugando en ésta, apostaría antes por el Burro Chon.

Alejandro Cano esperaba, ya perdió toda esperanza, que la gubernatura le viniera del cielo. Mira desde fuera, muchas veces sobre el hombro, sin dar un paso que lo comprometa. Entraría si y sólo si le construyen un escenario a la medida, donde estén comprometidos los hombres del capitales, firmada una alianza con otros partidos, lo acepten todos los grupos del PRI, venga Alejandro Moreno a pedírselo personalmente y le anticipen una línea de crédito suficiente para una campaña generosa. Además, en estos momentos podría estar más cerca de Morena que del PRI, por la definición de Patricio Martínez y algunos empresarios, sus amigos, a favor de Rafael Espino. No tomará ningún riesgo por esa candidatura. Doy más posibilidades a Tony Meléndez, y por ende al burrito, que a Alejandro Cano.

Otra vez me extendí más de lo previsto y no pude concluir, es la disciplina del espacio asignado. Faltan los que si, usted sabe quienes. Sobre ellos prometo dar mi opinión mañana.