*El “horribilus” 2020 nos hizo más fuertes

* Loera, impresentable oferta de Morena

* Brindó por el año y está en campaña

* A prueba el campeón invicto del PAN

* El PRI y la incógnita de Graciela Ortiz

* No ganaría ni con Jesucristo de candidato

Hacía tiempo, diez o más años, no tomaba tantos días sin escribir, supongo que la pandemia tuvo que ver en la prolongada ausencia, su presencia ominosa y sombría alimentó el desaliento y atenuó toda actividad en un año de dolor, sufrimiento y trastornos. Social y personalmente todos hemos sido tocados por su tufo devastador, pese a lo cual seguimos de píe, firmes frente a la mayor adversidad de la humanidad en décadas.

He visto infinidad de memes y escuchado los más variados comentarios sugiriendo olvidarlo, como la Reina Isabel con su “annus horribilis” ; hacer que no existió y seguir adelante. No estoy de acuerdo, primero por que fue un año diferente en muchos aspectos, no sólo en salud y crisis económica; segundo por que estos tiempos de retos y dificultades templan el carácter, nos ponen a prueba y sacan lo mejor del ser humano.

Cuantas historias de solidaridad, compasión, amor al prójimo, responsabilidad más allá del límite hemos visto y siguen asombrándonos. Es la enorme capacidad del ser humanos frente a la adversidad. Así que démosle gracias a Dios por la prueba que nos mandó, tengamos confianza en que los muertos reciben a sus muertos y que no hay crisis que resista dieciocho horas de trabajo. Confiados en Dios y seguros de nuestras capacidades, superaremos los formidables retos. Que vengan más.

Dejé la política en la designación de un impresentable candidato al gobierno de Chihuahua, Juan Carlos Loera. Es literal, cómo podrá hacer campaña en la cuenca del Conchos, donde está el 15 por ciento de la votación estatal, o en la capital, el segundo padrón más importante del estado y centro de influencia regional, siendo responsable del saqueo al agua y de su voto contra el atraco al presupuesto estatal. Imposible, en cada acción demuestra que su compromiso está con López Obrador, no con Chihuahua. Su lealtad es ciega y lo presume.

Su candidatura confirma que el Líder Amadísimo y Tlatoani superior sigue suponiendo que su nombre es garantía de triunfo hasta en los rincones más “conservadores”. ¿Será? No creo, sin darse cuenta entrega el estado, con un candidato así su derrota está garantizada, a menos que –podría suceder- el PAN decida no aceptar el prematuro regalo navideño. Pronto veremos, la definición al interior del PAN entró en fase culminante.

Desde hace años pienso que los políticos empoderados –presidentes, gobernadores- suelen perder el sentido común al final de su mandato. Javier Corral es regla en ésta marcha de la locura, con facilidad sucumbe a las adulaciones que lo hacen verse presidenciable y sentirse superior en asuntos de política. En mayor o menor medida eso mismo pensaron sus antecesores y todos conocemos cada desenlace. Lo llamo embrujo del poder; entran diciendo que a ellos no les pasará y salen omnibulados, adictos a la adulación obsequiosa que trastorna sus sentidos.

Perdieron quienes apostaron a que Maru Campos no llegaría, en libertad, a los buñuelos. Llegó, brindó por el nuevo año y está en campaña, “hasta donde tope”. Hoy no veo como puedan bajarla sin comprometer la victoria, entregando Chihuahua al odiado enemigo. Las internas están a sólo tres semanas ¿Se atrevería Javier a detenerla sabiendo que los mayores activos del PAN y buena parte del gran capital exigen unidad, responsabilidad con la tierra y mínimo compromiso de Partido?.

El espacio se acabó, a menos que honre a quienes predijeron, muy al inicio de su administración, que es de los políticos hechos a la idea de que “tras de mi el, diluvio”. Sabiendo que su soberbia es grande y mayor los apetitos de rencor, yo mismo he sido partidario de esa idea, pero no hay loco que coma lumbre, también su pellejo está en juego. Verse en el espejo de Duarte le vendría bien, por más que se asuma incorruptible y cortado con otras tijeras.

Los tiempos y la realidad política lo rebasaron, para que Gustavo Madero sea candidato, ahora deben bajar a Maru con votos de la militancia. El senador presume de campeón invicto en elecciones internas. Tiene razón, no ha perdido una y para ser Jefe Nacional de su Partido derrotó al Presidente Felipe Calderón. Hay que joderse. Hoy está frente a la oportunidad de mostrar su buena estrella. Échate ese trompa a la uña, Gustavo.

No entiendo la presencia de Graciela Ortiz en la escena electoral. Falta que la elijan, pero hay pertinencia en las versiones sobre su posible candidatura al gobierno. Dije una y mil veces que no aceptaría la postulación, a vuelta de año temo que mis pronósticos fallarán de lado a lado y me inquieta no tener la menor idea de los motivos ¿Cómo una mujer exitosa, inteligente, madura, experimentada está dispuesta a terminar su brillante carrera política con una derrota sonada?.

Sinceramente no entiendo sin pensar en alianzas fácticas, extraños compromisos de trastienda o que atisbe oportunidades de triunfo. Quizás, en ésta última hipótesis estaría igual o mas equivocada que mis pronósticos sobre su candidatura, la posibilidad de que el PRI consiga un triunfo en las próximas elecciones es equivalente a cero. No es deseo, es la realidad electoral de Chihuahua y buena parte del país, en esas lamentables condiciones electorales los dejó la corrupción de Peña, los duartes y decenas más.

He dicho a mis amigos priistas que el deterioro de su Partido es tal, que si vinera Jesucristo en persona a ser su candidato e hiciese, nuevamente, el milagro de la multiplicación de los panes y los peces y, como a Lázaro, reviviese a Oscar Flores o Manuel Bernardo Aguirre, la gente vería en esos milagros señales inequívocas del anticristo. De ese tamaño es el descrédito del PRI a cuyas siglas Graciela representaría, de ser candidata.

De a poco desarrollaré cada tema en sus detalles, estamos en la “chiquita”, donde suceden las cosas. Un abrazo a mis lectores, los deseos de que pronto estemos riendo a pierna suelta de esta maldita pandemia que nos atosiga. Ánimo, estamos del otro lado, los planes de López Gatell son vacunar ocho mil mexicanos por día y de López Obrador completar 130 mil vacunados en total. Todo resuelto. Usted déjelos con sus cuentas y siga cuidándose hasta que ceda el virus, por si mismo. Es lo que hay.