*Desacreditado el testigo estrella

*Si fue “cuatro” cayó completito

*Herrera ¿De testigo a indiciado?

*Frío de Pablo, otra preocupación

*Mocken abre boquete en Juárez

La credibilidad del testigo estrella está socavada, debilitada, sin temor a caer en exceso puedo decir que puesta en los suelos. Jaime Herrera, instrumento principal de la Fiscalía en los maxijuicios de la corrupción duartista, se dejó grabar por César Jáuregui, secretario del Ayuntamiento, aceptando presiones “de arriba” para declarar “puras mamadas” contra la alcaldesa Maru Campos, según audio difundido al medio día de hoy por el propio Jáuregui.

Más tarde, alrededor de las cinco, Herrera convocó a los medios para desmentir la grabación, que en ese momento reventaba los chats de la grilla doméstica, e informar que “ellos –Maru y César- recibieron más de 30 entregas de dinero entre 2014 y 2016”, del gobernador César Duarte y que los suyos son “testimonios reales, verdaderos que hemos decidido colaborar con la autoridad para que las cosas queden aclaradas, sin ninguna presión, sin pistola en la cabeza”.

Sin pistola en la cabeza, dijo Jaime. Es su versión, su defensa y derecho de réplica, pero como negar sus propias afirmaciones, los audios ahí están y según Jáuregui las confirmó un perito. Son muy elocuentes, en una de sus partes dice que “el punto es que son puras mamadas –las declaraciones ministeriales-, incluidas las mías. Así, forzadas, obligadas”.

El que pega primero pega dos veces, Maru volvió a ganarles el jalón dejándolos con la carga de la prueba, en el tribunal de la opinión pública, donde se resuelve éste caso. Hoy sabemos que no hubo pistola, eso parece bastante claro, pero lo más probable es que durante los últimos meses prevaleció un acoso del tipo “eres tu o son ellos. Tu decides”. El mismo Jaime lo reconoce ¿Cómo desdecirse y esperar que la gente le crea?. Al momento de “aclarar”, únicamente le faltó decir que era Jáuregui, no Corral, quien le había puesto una pistola en su cabeza.

Por que la otra que obra en su contra, según versiones extendidas entre jueces, abogados y tinterillos, es decir en el gremio de la Litis y la chicana en pleno, es que Jaime Herrera ha sido capaz de firmar cuanta declaración los fiscales ponen frente a él, con tal de salvar su pellejo. Se burlan con chascarrillos conocidos: “que diga el testigo si vio cuando Maru y Jáuregui dispararon contra Luis Donado Colosio” “le juro por mi vida, señor Juez, que yo los vi disparar juntos y además atentaron contra el Papa. Que me parta un rayo, en este momento, si miento”.

Con tal de librarse de la bala que Corral tenía preparada con su nombre –antes de allanarse a testigo protegido el funcionario más odiado del actual gobernador era precisamente Jaime Herrera- se ha puesto nuevamente una diana sobre la espalda, suponiendo que podría estar en bien con Dios y con el diablo.

A César Jáuregui le asegura que dijo puras “mamadas”, gracias a las cuales les resultaría fácil destrozarlas ante el juez; a Corral promete que sus testimonios pondrán a Maru en sus manos. Quedó enredado en sí mismo, extraño tratándose de una persona con su alto coeficiente intelectual. El destino de Jaime es incierto, de testigo protegido podría pasar a indiciado, Corral no tiene palabra.

En cuanto a la grabación de ayer pues lo único que hace es poner en blanco y negro que las acusaciones contra Maru son más una persecución política y campaña mediática que sincero propósito de justicia. Sean inocentes o culpables, la persecución es tan feroz que a la gente dejó de importarle la verdad, lo que ven es acoso y maltrato permanente, generando en los electores un sentimiento de solidaridad.

Rompeolas

De por sí Héctor Pablo González, presidente del Tribunal, se resfrió con el gobernador, dando largas a sus pedidos de citar a Maru Campos y a los otros “indiciados, con la batida que hizo ayer el testigo estrella, aceptando que lo presionan para decir puras mamadas, más le temblarán las corvas. Y si, como pronostican, Maru llega a ganar la interna, cualquier juez la pensará dos veces antes de vincularla a proceso en un caso tan batido por la política como el presente.

Dejaron correr tanto el tiempo que, a estas alturas, es imposible separar el proceso judicial de la elección interna.

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Si en el PAN están trastornando todas las reglas de la civilidad política, tratándose de compañeros de partido –con esos amigos quien querría enemigos- en Morena decidieron no quedarse atrás. Javier González Mocken aceptó encuestarse para candidato a Presidente Municipal por Juárez, como anuncio ésta columna en varios momento. Su salida de Morena, en caso de concretarse –todo puede suceder horas antes de registro- abriría un boquete en la campaña de Juan Carlos Loera. El que trae los votos en Juárez es González Mocken, yendo por el PAN pegará un buen susto a cualquier candidato de Morena y hasta en una de esas consigue ganarles la elección. En esta política de locura y delirios generalizados no hay pronostico que valga. ¿Y el Fiscal Peniche? Pues que siga con los maxijuicios, tampoco es que haya hecho un trabajo ejemplar, todos se le van por piernas.