*Maru Campos y el equipo soñado

*¿Agotada la estrategia dilatoria?

*Si cambia el sentir ciudadano, aguas

*Joaquín Sotelo se ahorcó a si mismo

*Años cobrando sin ir a la Judicatura

La persecución política contra Maru Campos es inobjetable, Javier Corral se propuso empoderar a Gustavo Madero en el gobierno estatal y para lograrlo necesitaba eliminar del camino a la popular alcaldesa. ¿Qué hubiese sucedido si Maru se baja de la contienda, abriendo camino a Madero? El asunto de los recibos y cualquier otra acusación estarían olvidados y la nómina secreta reducida a unos cuantos acusados de nombre irrelevante. Como se armó de valor y decidió darle “hasta donde tope”, pusieron contra ella todos los recursos de la Fiscalía y, desesperados por reventarla, mantuvieron el caso incluso después de la estruendosa derrota interna de Gustavo.

Esa parte está muy clara, negarla es de cínicos engañabobos. Por si faltaba visualizarla, quedó brutalmente expuesta en el audio de Jaime Herrera, testigo universal, confesando que “declaré puras mamadas” y eso por que “me pusieron una pistola en la cabeza”, y la sorprendente revelación del notario Flores al declarar que no certificó los recibos, ni los tuvo a la vista y tampoco tuvo conocimiento de los mismos. Desacreditados el testigo principal y la prueba madre, la percepción ciudadana se homogenizó a su favor, trayéndole una simpatía sin precedente.

Maru tiene un cuerpo de asesores jurídicos soñado, ningún político de Chihuahua y pocos en el país cuentan o tienen acceso a él. Hablamos de Diego Fernández de Ceballos, Santiago Creel, los exprocuradores generales de la República Antonio Lozano Gracia y Arturo Chávez Chávez, César Jáuregui, Francisco Molina. Entre todos suman un siglo de experiencia litigando al más alto nivel. Saben lo que hacen, por eso la Fiscalía de Chihuahua no ha podido entrar al fondo de la materia, está enredada en recursos procesales, sin poder salir.

¿Cuánto pueden estirar la liga sin que la estrategia dilatoria mueva la percepción ciudadana contra ella? Supongo que se han formulado mil veces esa pregunta y, por lo visto, una y otra vez han resuelto mantenerla, seguros de sus márgenes de maniobra. Puede, sin embargo quizás llegó el momento de actualizar las variables e incluir como parte importante de la discusión una pregunta que empieza a generar inquietud social, aún en grupos proclives a Maru ¿Si ha dicho que es inocente, porqué no se somete a la justicia?.

Les vendría bien pensar que no es bueno para ningún proyecto político mantener a la estrella de la campaña sujeta a diligencias ministeriales, mientras sus adversarios avanzan. Esos abogados, dos de ellos experimentadísimos y brillantes políticos, necesitan situarse en la circunstancia específica de Chihuahua, valorar las consecuencias políticas y electorales de seguir prolongando las audiencias o enfrentar la posible vinculación a proceso. Lo pongo así: qué resulta más caro a los intereses del proyecto, darle la vuelta a la justicia o enfrentarla de una vez, teniendo además una posibilidad de que no sea vinculada.

La lógica electoral dice que Maru perdería progresivamente terreno si permanece atendiendo audiencias que no son audiencias. Se hace habitual su imagen en los juzgados, en vez de verla ocupada en la campaña, donde radica su fortaleza y más suelta se desenvuelve. Abandonarse a la tentación de que su adversario es un minúsculo lacayo del autoritarismo al que buena parte de los chihuahuenses desprecian, es construir sobre la fantasía de que la próxima elección está resuelta. No van contra él sino contra lo que representa; todo el poder del Estado y la convicción de ganar las elecciones, a cualquier precio.

No conozco de leyes pero si de momentos políticos y percepción ciudadana e intuyo que desaprovecharon la irritación social provocada por los audios de Herrera y la declaración del notario. Esos poderosos golpes mediáticos soy hoy un apunte más en el anecdotario de precampaña. Quizás ahí debieron allanarse y pedir la no vinculación, el juez tenía razones sobradas para negarla invocando la evidente persecución política. Hubiese sido una sentencia pertinente, el ánimo del Tribunal había cambiado a su favor y estaba blindada socialmente, la habían declarado inocente.

Es toro pasado, nunca sabremos que hubiese sucedido, como expliqué, la decisión fue tomada por tiburones a tiempo completo. Ahora están en otro momento importante, el lunes 15 presenta su registro y el cuatro de abril inicia la campaña ¿Siguen pensando que la chicana aristocrática es la estrategia correcta? Por el bien de Maru como persona y por el éxito del proyecto piénsenla dos veces, en ambos casos sería fatal desaprovechar la disposición del Tribunal y perder el favor ciudadano. Un buen control de daños sería preferible a la suposición de su invulnerabilidad social.

Rompeolas

Joaquín Sotelo está tronado, ni litigando en medios con desplegados de amigos tiene la menor oportunidad. Es otra víctima colateral de Luz Estela Castro. No dudo que Lucha manipuló la convocatoria de los jueces para nombrar a sus protegidos, es una siniestra mujer capaz de eso y más, haciéndose pasar por buena onda y luchadora social. Pero al combatirla, Joaquín se equivocó de dos maneras; litigando abiertamente en medios como cualquier abogado marrullero, siendo consejero de la Judicatura, e indisponiéndose con sus compañeros de la Judicatura y el Tribunal en general. Un servidor público como él está doblemente obligado a respetar la ley y, en caso de controversia, sujetarse a los procedimientos legales que lo regulan. Nada, se comportó como arrabalero y ahí tiene las consecuencias, presumiblemente cayó en graves responsabilidades administrativas. No se la perdonarán, calentó demasiado el ambiente y encima el señor abandonó sus deberes de consejero, pues tenía años sin pararse en la Judicatura, pero eso si, cobraba puntualmente su quincena ¿Conocen su irresponsabilidad los cuates firmantes del desplegado? Por sus pistolas ¡el señor se declaró en perpetuo año sabático!. Lucha salió por insostenible, quiso poner de rodillas al Tribunal; Joaquín saldrá por desobligado, protagónico y poco brillante. Sigue litigando en medios y le irá peor.