*Fierro estiró la liga hasta reventarla

*Su confusión le costó la rectoría

*Triste realidad, sale deshonrado

*Los retos y tareas de Villalobos Jión

*México Republicano en Chihuahua

Quienes han platicado con él, describen a un rector confundido, inseguro, alterado, incapaz de comprender las razones que lo llevaron a presentar su renuncia. Dicen que insistentemente se pregunta por qué, por qué, por qué “si apoyé con todo a Maru Campos”. Busca encontrar sentido a su desgracia donde existe.

Esa confusión mental explicaría su errática conducta de las últimas semanas. Estiró la liga hasta reventarla y no alcanzó a percatarse de que seguía tirando; nunca comprendió la irritación que causó su impositiva y desafortunada reforma académica ni las consecuencias de mantenerse asido a un político decadente y a la eterna instigadora.

Cuando la realidad política había cambiado en Chihuahua, siguiendo recomendaciones del pasado, Luis Fierro mantuvo el despropósito de liberar decenas –hasta la fecha no se tiene la lista oficial- de tiempos completos sospechosos de favorecer a oscuros personajes del pasado. Cuando aceptó desmontar la Reforma Académica, siguió promocionándola como si nada hubiese cambiado en la Universidad.

Tan sencillo que hubiese sido, a la derrota de Corral y sus asociados, ponerse a las ordenes de los nuevos empoderados y discutir con ellos las prioridades de la Universidad. Ofrecerles garantías inequívocas de una transición ordenada que generase tranquilidad entre los universitarios.

Nada, siguió viajando como lo hizo durante los cinco años, entregando furtivamente tiempos completos, reuniéndose con empresarios para decirles que la Reforma Académica era lo mejor que le había pasado a la Universidad desde el conflicto 85. Todo contra una comunidad universitaria cada vez más inconforme y un Consejo de Directores que advertían su falta de autoridad.

Le impusieron al secretario general, abogado general y jefe de Comunicación Social, tres funcionarios importantes e, increíblemente, no registró que todo poder dentro de la universidad había terminado. Se comportaba como si todavía fuese rector, desaprovechando la última oportunidad para permanecer en el cargo.

Renuncia desde un principio y rescata algo de credibilidad. Hoy es demasiado tarde, a menos que suceda un milagro este viernes presentará su renuncia a un Consejo Universitario frío, por no decir hostil, que la recibirá sin hacerle ningún reconocimiento.

Junto a sus últimos leales sale por la puerta de servicio, dejando una Universidad quebrada, en crisis académica, de alumnos y padres de familia crispados por un plan académico que nunca comprendieron. No supo y dudo que algún día entienda el gran daño que hizo a la Universidad.

Rompeolas

Jesús Villalobos Jión, abogado lagartón de la vieja guardia con amplia trayectoria universitaria, asumirá este viernes la rectoría de manera interina. Su tarea será reencausar académicamente a la Universidad y preparar un relevo terso, para lo que tiene un semestre. Seguramente lo hará bien, es un hombre experimentado que sabe dar resultados. Ojo, el riesgo ahora mismo no es de política, ni de grupos, ni de aspirantes a rector. El riesgo está en un posible levantamiento estudiantil inflado por las fuerzas oscuras que “secuestraron” al rector Fierro. López Obrador ha llamado a que se levanten en la UNAM y ya sabemos, para sus fieles esos llamados son ordenes, estarían en su elemento. Es, además, el último recurso que les queda, intentarán hacerlo valer de una y mil formas con sus agitadores y agitadoras profesionales. Con el regreso a clases, es lo que más deben cuidar las autoridades interinas.

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Un gran activismo está desplegando Juan Iván Peña con el movimiento “México Republicano”, organización que busca incidir en la política nacional. Dos y tres de diciembre próximos tomarán protesta en ésta capital los comités estatales y municipales. Planean hacer ruido, aparte de Juan Iván Peña, chihuahuita muy cercano a Marcelo Ebrard, estarán presente Larry Rubín, representante del Partido Republicano de los Estados Unidos en México, conocido empresario, político y activista. Así como Gricha Raether Palma, hijo de padre alemán y madre chihuahuense, graduado con honores en Ingeniería en Sistemas Electrónicos del Tecnológico de Monterrey. Muy internacional Juan Iván, pero a la vez metido de lleno en la grilla nacional, está exigiendo no sancionar al arzobispo y cardenal emérito Juan Sandoval Íñiguez, sobre quien la 4T puso sus reflectores por haber invitado al voto en la pasada elección. Ya sabemos, el cardenal no es muy diplomático que digamos y su participación durante las campañas disgustó en Palacio Nacional. Esta exigencia ha sido recogida por la prensa nacional y empieza a generar más ruido del que Juan Iván y el propio cardenal habían imaginado. Interesante el tiro, sin embargo por lo pronto hay que estar pendiente del dos y tres de diciembre, prometen dar nota.