*Relevo UACh, agenda 2022

*Exige una decisión bien cuidada

*Los pendientes de Luis Fierro

*Maru entre los mejor evaluados

En la agenda política 2022 del Gobierno Estatal está el relevo en la Universidad Autónoma de Chihuahua, como una de las decisiones más importantes que deberá tomar la gobernadora Campos, asumiendo las facultades metaconstitucionales que le permite la tradición política. Para bien o para mal, han sido los gobernadores quienes eligen a los rectores, no es anatema decirlo.

No hay fechas definidas para el relevo de rector por que la Ley Orgánica, muy probablemente, será reformada y con ello los tiempos establecidos en la ley vigente podrían cambiar. Bien podrían adelantarse para que la elección sean durante el próximo semestre o quedar como están, a principios del próximo. Ya veremos, tampoco hay mucho espacio para reformas legales.

Las fechas carecen de relevancia desde que Jesús Villalobos Jión se hizo cargo de rectoría. En sus manos la operación del cambio quedó a buen recaudo, es un profesional formado en la vieja escuela; hará el trabajo que le pidan hacer y en los términos solicitados. Es la ventaja de alguien eficiente que está, como suelen decir, más allá del bien y del mal.

Sin restar importancia al nombre, tampoco el problema está en la designación de la persona, existen universitarios bien calificados para desempeñar el cargo y no veo en el horizonte aspirantes subversivos. He platicado por separado con cinco de los “candidateables” y todos están en el mismo entendido: “lo que diga la señora”. Es una tradición muy universitaria, les parece lo más normal respetarla.

Sin embargo la decisión debe ser muy cuidada por una razón ajena a la institucionalidad universitaria. López Obrador cerró el año condenando la “derechización” de la UNAM y en ella la de todas las universidades públicas del país y llamando a los agitadores profesionales de la izquierda radical a manifestarse. Los ha desafiado a empezar movimientos estudiantiles.

No son exabruptos presidenciales, sinceramente pretende desestabilizar las universidades, es su forma de iniciar el proceso de colonización para crear “cuadros liberales”, como ha dicho expresamente durante las mañaneras.

Hasta donde he podido observar, el rector Villalobos Jión y el secretario Facio tienen bien registrada esa luz amarilla, están viviendo la universidad desde adentro y han advertido la posibilidad de movimientos patrocinados desde los agrupamientos de izquierda. Pero dudo que Palacio tenga en cuenta es factor de riesgo, están ocupados en sus propios asuntos.

Esta es la parte donde la decisión debe ser muy cuidada, tanto en tiempo como en forma. Empezar a trabajar con las autoridades universitarias en advertir posibles focos rojos, sería una acción oportuna y pertinente de los órganos estatales de inteligencia. Tengan presente, para los acólitos de la cuatroté los comentarios matutinos son ordenes.

Recuerden también que Lucha, Quintana, Loera y compañía quisieron apoderarse de la Universidad por medio de la reforma académica. Al fracasar intentarán el camino que tantas veces han seguido y tan bien manejan; la agitación forzada. No son de los que retroceden, apostaría doble contra sencillo a que ya trazaron el plan desestabilizador. Gobierno y rectoría deben estar pendientes para evitar que los tomen de sorpresa.

Rompeolas

Con el año empieza también el ciclo de los justiciables en la Universidad. La Auditoria Superior del Estado tiene documentados varios hechos que podrían constituir delitos, en lo que estarían involucrados el exrector Luis Fierro y algunos de sus colaboradores más cercanos, los famosos “secretarios particulares” que no se le despegaban. De a poco nos vamos dando cuenta que se trató de una administración dispendiosa. También la ex abogada general tiene motivos para preocuparse, es otra de las que siguen de cerca los auditores. Ay nanita, los tiempos de ajustar cuentas están llegando.

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Maru Campos está entre los gobernadores mejor evaluados del país, según encuetas realizadas por “Campaigns y Elections”, capítulo México. Abrió el año con un solido 54.3 de aprobación. Está empezando, es una gobernadora popular con presencia nacional, esas calificaciones son de esperarse. Seguirá creciendo en la medida que muestre eficiencia ejecutiva, las relaciones públicas y políticas se le dan naturalitas. ¿Recuerda con que calificación cerró Corral? Con menos del 30 por ciento, en el último sitio según Mitofsky.