A las puertas del olimpo

uston— Aprecia más la filosofía del equipo que sus partes individuales.

Suele parecer insensible, capaz de despedirse sin el menor miramiento de jugadores que ya no le sirven, aunque es profundamente leal.

Tiene ideas muy arraigadas sobre cómo administrar a su equipo, pero no duda en aprender de otros.

Esta es una descripción del entrenador de Nueva Inglaterra Bill Belichik, quien puede distanciarse de otros grandes timoneles en la historia de la NFL si conquista su quinto título de Super Bowl. Y también es una descripción de Chuck Noll. Tom Landry, Greg Popovich, John Wooden, Pep Guardiola, José Mourinho y otros grandes en el Olimpo de los entrenadores deportivos.

“De entrada necesitas tener una maestría de la estrategia’’, dijo John O’Sullivan, fundador del proyecto Changing the Game, y quien suele hablar sobre la importancia de los entrenadores en la sociedad. “Pero lo primero que hacen los grandes entrenadores es establecer un vínculo. Cuando estableces un vínculo con alguien, está dispuesto a dar la vida por ti’’.

¿Belichick, un hombre sentimental? Lo mismo se puede haber preguntado de cualquiera de los otros grandes entrenadores en la historia, que ofrecen al público apenas unos breves atisbos de su personalidad a través de la prensa, y cuya meta es revelar lo menos posible sobre sus planes, o sobre ellos.

Pero se puede aprender mucho con lo que dicen sus jugadores.

Terry Bradshaw no soportaba a Noll cuando ganaron juntos cuatro títulos del Super Bowl. Años después, el quarterback admitió que se benefició de los conocimientos de Noll. “¿Lo respetaba? Por supuesto que sí’’, dijo Bradshaw el año pasado. “¿Me caía bien? Para nada’’.

En una charla reciente con un grupo de entrenadores, Popovich habló sobre la necesidad de resistir la tentación de fichar jugadores talentosos que colocan sus intereses por encima de los del equipo.

“No es fácil’’, dijo Popovich, el entrenador de los Spurs de San Antonio que ha ganado cinco títulos de la NBA. “Uno tiene que ser consecuente con sus principios. Hay jugadores buenos, con potencial, que pueden hacer que te despidan’’.