Prueba de acero

Pittsburgh— Ben Roethlisberger ya ha visto este show. Mariscal novato. Corredor con gran capacidad física. Defensiva sólida. Una racha histórica que parece prodigiosa.

n el 2004 era Roethlisberger el novato de moda, haciendo equipo con Jerome Bettis y la defensiva mejor clasificada de la NFL logrando 13 victorias al hilo después de sustituir al lesionado Tommy Maddox al conducir a los Acereros al partido por el título de la AFC. Ahora se trata de Dak Prescott, el mariscal de 23 años con calma extraordinaria que rápidamente ha pasado de arriesgada selección de cuarta ronda a una parte quizá indispensable del equipo que llegó a media temporada en la primera posición de la NFC.

Existe una gran diferencia. Mientras que a Roethlisberger básicamente le pidieron fungir como administrador del juego y dejar a la defensiva hacer el trabajo —en su primera temporada sólo tres veces envió pases para más de 200 yardas— a Prescott se le ha solicitado hacer más. En ciertos sentidos, mucho más. Va rumbo a rebasar las 4 mil yardas aéreas y ha convertido a Tony Romo, quien resulta ser el líder de pases de todos los tiempos de la franquicia, en un reservista de 20 millones de dólares.

“Él no está nada más administrando juegos, está asumiendo el control de los juegos y haciendo algunas cosas muy asombrosas”, dijo Roethlisberger refiriéndose a Prescott. “Es divertido ver eso”.

No resulta exactamente divertido jugar en su contra. Los Vaqueros (7-1) han conseguido siete victorias al hilo, la tercera racha más prolongada de algún mariscal novato en la historia de la liga, aun si hay formas de llegar a alcanzar lo que Roethlisbrger hizo en el 2004. Pronto la combinación de Prescott, el corredor novato Ezekiel Elliott y el receptor abierto Dez Bryant se ha vuelto tan dinámica como el trío de Roethlisberger, Le’Veon Bell y Antonio Brown en Pittsburgh.

Mientras que Dallas va hacia arriba, los Acereros (4-4) se encuentran en un bache. En su racha de tres derrotas consecutivas el fin de semana pasado tuvieron una deslucida actuación en Baltimore que los desbancó del primer lugar en la AFC Norte. Hay tiempo para retomar el rumbo. El año pasado lo hicieron, teniendo marca de 6-2 en el transcurso de la segunda mitad hasta conseguir boleto para playoffs. Esta vez el primer paso será más difícil.

“Uno desea estar jugando su mejor futbol en esta época del año”, dijo Roethlisberger. “Si queremos dar nuestro mejor juego, tenemos que dar nuestro mejor juego. Y esta semana vendrán unos de los mejores”.