Toman las calles de Caracas miles de personas

caraaacas

La tensión en Venezuela empieza a ser parte de la cotidianidad. La oposición regresó este sábado a la calle, por tercera vez en una semana, con muchas más razones que las que en principio convocaban la protesta. El gobernador Henrique Capriles Radonski, su principal líder, no podrá ocupar cargos públicos durante los próximos 15 años tras ser inhabilitado el viernes por el régimen chavista. La policía reprimió la manifestación con gases lacrimógenos y pelotas de goma.

Fue otra vez Capriles, el líder de esta oleada de protestas que empezaron hace diez días, el encargado de dirigir a los manifestantes hacia la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro de Caracas. Fue una decisión sorpresiva pero nada casual. La Defensoría del Pueblo es parte del Consejo Moral Republicano, una instancia que se negó a calificar como grave la actuación de los magistrados del Tribunal Supremo que avalaron dos sentencias que usurpaban las funciones del Parlamento.

La Policía Nacional Bolivariana interceptó la cabeza de la marcha cuando transitaba por la avenida Libertador. La fuerte represión con gases lacrimógenos y disparos de proyectiles de goma disuadió a algunos manifestantes, pero otros insistían en seguir hacia su destino. Algunos trataron de tomar vías aledañas y arrojaron piedras a los agentes. La vía quedó completamente cerrada al tránsito de vehículos.

La fuerte represión de los pasados días, que incluso provocó la muerte de un manifestante en una población vecina a Caracas, ha llevado a Amnistía Internacional a condenar en un comunicado el uso excesivo de la fuerza contra los manifestantes y a recordar que la obligación del Estado es “garantizar el derecho a la libertad de expresión y de manifestación pacífica de todas las personas”.

“En vez de usar sus recursos para empecinadamente perseguir y reprimir a quienes opinan distinto, el Gobierno de Venezuela debería estar concentrando sus esfuerzos en solucionar la crisis humanitaria, que empeora día a día”, agregó Érika Rojas, directora para las Américas de la organización.