Chihuahua, Chih.- El estado de Chihuahua es considerado por expertos como un eje del futuro del vino mexicano, por la superficie disponible para plantar viñedos y la combinación de factores técnicos, la naturaleza local y el esfuerzo de los productores para lograr mejores expresiones en la copa, sostuvo Alejandro Rubio, sommelier chihuahuense y juez del Concours Mondial de Bruxelles (CMB).
Durante la conferencia «Vinos de Chihuahua» que impartió en el marco del concurso de vinos, espirituosos y cervezas México Selection Chihuahua 2025, el sommelier detalló que actualmente el estado cuenta con 418 hectáreas plantadas de vid, concentradas principalmente en las regiones de Chihuahua, con 43 por ciento y Delicias 27 por ciento, siendo Santa Isabel, la región de Cuauhtémoc, el tercer lugar al reportar el 5 por ciento.
La infraestructura vitivinícola involucra a 51 productores que colaboran con 24 bodegas. De éstas, nueve operan sin viñedo propio, sin embargo, procesan uva que es producida en el estado, mientras que 15 proyectos tienen el esquema completo, es decir, bodega, viñedo y una actividad comercial, e incluso algunas de ya cuentan con infraestructura para recibir turismo.
Expuso que los viñedos más antiguos no superan los 25 años y la edad promedio de los 51 viñedos es de 3.86 años.
Detalló que actualmente tienen identificadas 114 hectáreas en desarrollo y para el mediano plazo, hacia 5 años, esperan 300 hectáreas adicionales, con la expectativa de que el estado se acerque a las 900 o mil hectáreas en ese periodo.
Expuso que la mayoría de las uvas son cosechadas principalmente entre agosto y septiembre, lo que está relacionado a que las zonas cálidas han sido las más explotadas, de manera que cuando desarrollen más viñedos en zonas más altas y frescas, esperan que la cosecha se amplíe hasta octubre.
Agregó que los suelos del estado son generalmente una combinación de arenas y arcillas, lo que garantiza el desarrollo de raíces sanas y profundas, que en el invierno son necesarias para proteger las plantas de las temperaturas críticas que se presentan principalmente en enero.
Indicó que el estado somete a la planta a un estrés térmico e hídrico y condiciones de baja humedad, de manera que la uva desarrolla bayas pequeñas de piel muy gruesa para protegerse del sol, lo que tiene que ver con la estructura de los vinos, el color, taninos y la concentración frutal que son característicos del vino de Chihuahua.
















