Casas Grandes, Chih.- En un hito sin precedentes para la alfarería, la cerámica de Mata Ortiz como joya cultural forjada en el noroeste del estado de Chihuahua, ha cruzado océanos y desiertos para hacer historia en el mundo árabe.
En lo que ha sido el año más provechoso para la comunidad, dos de sus artistas más destacados, Laura Bugarini y Héctor “Yeto” Gallegos, son la punta de lanza de una delegación que ha llevado el arte de la cerámica tipo Paquimé hasta Jordania, en lo que es el cierre espectacular de una gira internacional que ha recorrido Europa y Medio Oriente.
El martes 16 de diciembre, a las 6:00 de la tarde, inaugurarán en Jordania la exposición “Tales in Clay: From Mexico to Jordan” (Cuentos en Arcilla: De México a Jordania), con 21 piezas.
El escenario no podría ser más relevante, la Galería Nacional de Bellas Artes de Jordania, el máximo recinto cultural de ese país, bajo el patrocinio de S.A.R. la princesa Wijdan Al-hashemi.
Rescatando el espíritu del maestro Juan Quezada Celado, que compartió sus conocimientos al descubrir el proceso de la elaboración de estas vasijas tipo Paquimé, “Yeto” y Laura no sólo llevan piezas de su elaboración, sino también de otros artesanos, presentando una exposición de gran variedad. Así, esta exhibición no es sólo una muestra de arte, es un diálogo cultural directo.
La iniciativa, gestionada por la Embajada de México en Jordania, a cargo Jacob Prado, originalmente invitó sólo a la familia Gallegos Bugarini; sin embargo, ellos mostraron una visión de comunidad admirable. “Decidimos incluir otros artistas y darles la oportunidad de mostrar su trabajo y así también la variedad de estilos y técnicas que ahí se realizan”, comentó la familia.
El resultado es una exposición que refleja la rica diversidad de estilos y técnicas desarrolladas en Mata Ortiz, asegurando que el público jordano y la crítica internacional perciban la profundidad y variedad del renacimiento alfarero del desierto de Chihuahua.
La exposición, que estará abierta al público por aproximadamente un mes, marca la primera vez que los ceramistas de Mata Ortiz se presentan en un país árabe, un logro que resuena con la misma magnitud que las gestiones que colocaron un nacimiento a tamaño real y una estatua de la Virgen de Guadalupe en el Vaticano.













