Un juez de control declaró legal la detención de cinco presuntos responsables del ataque armado contra agentes operadores de drones de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), en el que un elemento perdió la vida y dos más resultaron lesionados, en hechos ocurridos el pasado jueves 8 de enero en Ciudad Juárez.
Los imputados, identificados como Francisco M. F. C., Martín A. R. A., Gerardo C. A., Cristian J. H. L. y Pedro M. M. A., fueron presentados este domingo en audiencia inicial, donde se les informó que enfrentarán cargos por homicidio, tentativa de homicidio y posesión de vehículo con reporte de robo, sumando cargos por la gravedad de los hechos.
Durante la diligencia, el juez determinó que la detención se realizó conforme a derecho y señaló que en una audiencia posterior se resolverá la imposición de las medidas cautelares, mientras continúa el proceso penal.
De acuerdo con la narrativa de los hechos, el ataque ocurrió de manera sorpresiva cuando los agentes estatales se encontraban cargando combustible en una gasolinera ubicada en el cruce de las avenidas Adolfo López Mateos y Simona Barba. Mientras uno de los oficiales descendió al baño, una camioneta negra o gris oscuro los rodeó y desde ahí se inició la agresión armada.
Al momento de su detención, los imputados viajaban en una camioneta GMC Sierra, color negro o gris oscuro, con placas del estado de Colorado, la cual presentaba el vidrio trasero quebrado y contaba con reporte de robo vigente.
Además de los delitos del fuero común, la Fiscalía informó que los detenidos también son investigados por violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego, ya que en el vehículo se aseguraron tres armas de alto poder y cartuchos útiles.
Durante la audiencia se precisó que Francisco M. F. C. no habría participado de manera directa en el ataque, aunque presuntamente fungía como apoyo para la huida, al esperar en otro punto a bordo de un vehículo Malibú blanco.
La defensa solicitó la aplicación del Protocolo de Estambul, debido a que los imputados presentaban golpes visibles, con el objetivo de determinar si existió tortura o uso excesivo de la fuerza durante su detención.
El caso permanece bajo supervisión judicial y los cinco detenidos continuarán bajo custodia en tanto se desarrolla la siguiente etapa del proceso. Durante la audiencia inicial únicamente asistió la mamá de uno de los presuntos responsables en este ataque armado.
















