La Copa del Mundo de la FIFA será nuevamente un evento trascendente en la historia de México en cuanto a este deporte, con su tercera localía, pero después de que se vaya, varias cosas comenzarán a moverse.
Una de ellas serán los derechos de transmisión televisiva de la Selección Mexicana, el equipo de todos los aficionados y que aunque tiene heridas abiertas por sus malos resultados, manejos de escarnio público y errores, sigue estando en el corazón de los aficionados.
La nueva forma de ver a la Selección Mexicana
Con el fin de la Copa del Mundo 2026 en julio, acaba también el contrato de la Selección Mexicana por ocho años que se firmó con Televisa en alianza con TV Azteca en la que pagó 263 millones de dólares.
A partir de esta nueva fecha, se acaba la cláusula de renovación automática por lo que se abre la posibilidad de que el Tri firme un contrato para verse en diferentes partes del mundo, ya sea en streaming o por medio de más televisoras.
La idea que tienen dentro de la Femexfut desde hace más de tres años, es que tanto los derehcos de la Selección como de la Liga MX se tienen que diversificar con gigantes como Netflix, Amazon o HBO. Eso lo manejaba el anterior comisionado Juan Carlos Rodríguez, pero jamás pudo comulgar con todos los dueños de equipos.
En el caso de la Selección es más sencillo, pero se tiene la idea de que hay que internacionalizar cada vez más al Tri para que no sea sólo un producto valorado en Estados Unidos por el mercado de los mexicanos que residen allí y se ha tasado un valor de 400 millones de dólares por dos ciclos mundialistas, por lo que Televisa ya no tendrá exclusividad, pero sí una gran tajada del pastel.
La Femexfut dará la licitación abierta a la empresa suiza Team Marketing para que ella lleve a buen puerto a los ofertantes la posibilidad de transmitir a la Selección.
Pero uno de los encargados de revisar el modelo de negocios y sobre el que recae la esperanza de cambiar el tablero de juego es Miguel Gil, presidente del San Luis y que tiene todo el prototipo de negociaciones europeas, así como también contactos para que la Selección llegue más lejos.
Desde que el Atlético de Madrid compró al San Luis en 2017 con el 51 por ciento de las acciones, Miguel Gil fue un hombre que revisó el deambular del equipo que dejó en manos de Alberto Marrero, pero que desde 2023 cedió para que Gil controlara todo.
Además de su liderazgo, experiencia en modelos de negocio y fundamentos de futbol europeo, Miguel Gil se acopla a los intereses del bloque mayoritario de dueños que avalan su perfil para llevar al Tri a otras dimensiones.















