Los viajeros aéreos experimentan los tiempos de espera más altos jamás registrados bajo la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), manifestó hoy ante el Congreso la jefa interina de la agencia, mientras la más reciente oferta para poner fin a un estancamiento por la financiación y limitar la agenda de deportaciones masivas del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentaba una fuerte resistencia.
Ha Nguyen McNeill, de la TSA, describió las crecientes penurias que afrontan los trabajadores aeroportuarios sin sueldo, facturas acumuladas y avisos de desalojo, incluso donaciones de plasma para llegar a fin de mes, y advirtió que los legisladores deben garantizar que «esto no vuelva a ocurrir», «Esta es una situación desesperada», expresó.
Sin embargo, en el día 40 del enfrentamiento vinculado con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), no se vislumbraba una salida fácil. Ni los senadores republicanos, que presentaron la oferta más reciente, ni los demócratas, que exigen más cambios en la aplicación de las leyes migratorias, parecían estar más cerca de un acuerdo.
Trump, que al principio pareció haber dado su visto bueno al pacto, ha declinado brindarle su respaldo total o aportar su peso político para asegurarse de que sea aprobado.
Altos funcionarios de agencias coordinadas por el DHS hablaron en una audiencia del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes sobre los posibles riesgos de fallas de seguridad si el cierre parcial del gobierno no llega a su fin.
El DHS se ha quedado sin su financiación habitual desde mediados de febrero. Los demócratas insisten en cambios a la aplicación de las leyes migratorias y a las operaciones de deportación masiva del Gobierno de Trump tras la muerte de dos ciudadanos en Minneapolis a manos de agentes federales durante protestas.
La propuesta más reciente financiaría la mayor parte del DHS, excepto las operaciones de control y expulsión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), que han sido un elemento central en el debate. El plan cubriría otros aspectos del ICE, así como a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
Aunque la oferta añadió algunas nuevas restricciones para los agentes migratorios, incluido el uso de cámaras corporales, excluyó otras políticas que los demócratas han exigido.
El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, legislador de Nueva York, dijo que necesitaban ver cambios reales. El líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, también de Nueva York, presionó para lograr cambios «audaces» en ICE.
Pero los republicanos conservadores también criticaron la propuesta, exigieron la financiación completa de las operaciones migratorias y se mostraron escépticos ante la promesa de los líderes del Partido Republicano de que abordarían el proyecto de ley de Trump sobre la votación con prueba de ciudadanía en un paquete legislativo posterior.
Crecen las filas en los aeropuertos mientras los trabajadores de la TSA soportan penurias McNeill, administradora interina de la TSA, dijo a los legisladores que varios aeropuertos registran tasas de ausentismo superiores al 40% y que más de 480 agentes de seguridad en el transporte ya han renunciado durante el cierre.
El principal ejecutivo a cargo del aeropuerto de Houston afirmó que las filas de seguridad, que obligan a los viajeros a esperar cuatro horas o más, podrían alargarse si el estancamiento político no se resuelve pronto.
Las filas que serpentean por varios pisos del Aeropuerto Intercontinental George Bush se deben a que la TSA solo puede dotar de personal a un tercio o a la mitad del número habitual de líneas de control, dijo Jim Szczesniak, director de aviación del sistema aeroportuario de Houston.
La decisión de Trump de enviar agentes del ICE a los aeropuertos corre el riesgo de complicar la situación, han dicho legisladores.
Imágenes de video de agentes federales deteniendo a una mujer que lloraba en el Aeropuerto Internacional de San Francisco provocaron indignación el lunes entre las autoridades locales, aunque el hecho no estaba relacionado con la orden de Trump de desplegar agentes migratorios.
El Fondo de Ayuda por Desastres de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) se «agota rápidamente», argumentó a los legisladores Victoria Barton, funcionaria de asuntos externos del organismo.
La FEMA puede continuar su labor de respuesta y recuperación ante desastres mientras ese fondo tenga dinero, y alrededor de 10 mil de sus trabajadores de respuesta ante desastres siguen recibiendo pago a través de él.

















