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jueves, abril 9, 2026
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El oficio que el Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad Juárez envió a la gobernadora Campos, fechado el pasado siete de abril, sirve para establecer contrastes entre las formas del gobierno local y las del régimen populista, en su relación con la Iniciativa Privada. Firmado por los presidentes de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Canaco, Index, Desarrollo Económico del Norte, Asociación de Transportistas y otros organismos, el oficio pondera el desempeño del gobierno estatal y avala públicamente las obras proyectadas para Juárez, en su mayoría de infraestructura vial muy necesaria en la ciudad.

Siempre existen connotaciones políticas en tono y modos de la comunicación entre gobernantes y empresarios, pero en estos hechos son evidentes dos factores: se trata de obras sentidas por la población que contribuyen al desarrollo de una ciudad usualmente olvidada por sus gobernantes y revela una relación armoniosa de Maru con los liderazgos empresariales. La gobernadora los ha cortejado con hechos y aunque los empresarios suelen ser parcos cuando se trata de hacer reconocimientos públicos, esta vez decidieron corresponderle. Como decía Teto, le dieron un besito en público.

Aquí no hay subordinación de unos a otros, es el entendimiento del gobernante con los principales generadores de riqueza. Tampoco es que se gobierne para ellos, es tirar lazos de entendimiento que procuren acciones en beneficio de toda la sociedad.
Transitando de manera conjunta pese a tener intereses diferentes, es la forma de acelerar el desarrollo económico pensando en la generación de empleo. Aunque Juárez sigue siendo la potencia económica de la entidad, en estos momentos está muy urgida de inversiones que favorezcan su crecimiento, lleva años perdiendo empleo por falta de inversión extranjera y nacional.

En la contraparte, es difícil invertir a largo plazo cuando el mismo Gobierno Federal dinamita la confianza de los empresarios. En esta parte apunto el contraste entre las dos formas de hacer gobierno: por un lado el estado realiza acciones específicas para estimular el desarrollo, por otro la Federación envía constantes amenazas al sector, estimulando sus reflejos de por sí ariscos y la piensan mil veces antes de tomar decisiones que valen muchos millones. La presidenta Sheinbaum pide, casi exige al sector empresarial que inviertan en el país, pero las políticas del régimen que representa fustigan sistemáticamente a los posibles inversores. ¿Así cómo?.

Hoy no es la polarización de López Obrador, son acciones concretas que los ponen de nervios. Cito de pasada sólo dos de las más comentadas de los últimos meses o años; el secuestro de los organismos electorales y el sometimiento de la Justicia al Ejecutivo.
Han debilitado el sistema democrático y subordinado a la Corte haciéndolos parte del régimen, cuando son dos instituciones fundamentales de la democracia que deberían estar al servicio de la sociedad.

En vez de corregir, persisten. El último gran atentado contra la confianza de los inversionistas lo acaban de recibir, precisamente, por esa Corte abyecta del acordeón. Pisoteando derechos consagrados en la Constitución, acaban de poner en manos de la presidenta una pistola para dispararla cuando se le antoje sobre personajes que considere incómodos o amenazantes a su gobierno. Ya sabe, hablo de autorizar que la UIF, dependiente del Ejecutivo, congele cuentas a discreción. Lo hacen con el pretexto de ir contra el crimen organizado, pero los empresarios han tomado nota de la barbaridad. Saben que mañana o pasada pueden ser víctimas de la nueva arbitrariedad y, lo peor, sin posibilidad de apelar a la Justicia.

Medidas así sólo aplican en Estados totalitarios, son demasiado brutales para poder asimilarlas sin desconfianza, menos en un régimen permanentemente hostil a los emprendedores. Hacia este punto nos llevó la demagogia mexicana hecha gobierno, exigirles invertir mientras los dejan en la indefensión jurídica. ¿Qué pasará mañana con el tema de la propiedad? Váyanse preguntándo. Al ver que se atreven a tanto no pueden estar tranquilos, saben que ahora el régimen puede congelar sus cuentas sólo por chismes o sospechas.

El contraste es obvio, son dos visiones de gobierno muy diferentes; Por un lado trabajan en proyectos conjuntos que contribuyen al desarrollo económico, por otro realizan acciones constantes que inhiben la inversión. Esas dos visiones chocarán en la próxima elección, por eso tiene valor el oficio del CCE enviado a la gobernadora Campos.