Cd. de México.- El asesinato de una turista canadiense y siete heridos más de bala en un incidente ocurrido el lunes en la Pirámide de la Luna, donde un sujeto armado atacó a paseantes y mantuvo en terror durante media hora la zona arqueológica, es consecuencia del descuido institucional, acusan.
Es un desorden, cada quien hace lo que quiere: los custodios con el público; los propios ambulantes que pueden ir fuera de la zona que tradicionalmente se les había asignado para sus puestos de reproducciones arqueológicas», dice el especialista en derecho cultural, Luis Cacho, ex jefe de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Cultura (SC).
La arqueóloga Linda Rosa Manzanilla Naim, quien desde 1974 realizó excavaciones en el Valle de Teotihuacán, pide simplemente orden.
«Orden. Esto no puede pasar ni en las zonas arqueológicas ni en las escuelas ni en ningún espacio público del País. No puede pasar», expresa
Hace un par de años la arqueóloga se topó con un cadáver abandonado en esta zona arqueológica, la segunda más visitada del País sólo detrás de Chichén Itzá.
En un año recibe hasta 1.6 millones de visitantes (unos 4 mil 500 al día). Para el inicio de la Primavera tan sólo del 20 al 22 de marzo pasados, llegaron 38 mil turistas.
«A mis 75 años, yo dije: ‘Ya no estoy para lidiar con este grado de violencia’. Decidí ya no seguir excavando», cuenta Manzanilla.
A ella le tocó en su labor de excavación sufrir robo de cableado y hasta de un tinaco plástico con que se abastecían de agua los trabajadores.
«Hay que poner detectores de metal, hay que poner sistemas de videovigilancia, hay que poner otros mecanismos para evitar que esto suceda.
Estamos a dos meses del Mundial. ¡Imagínese la cantidad de gente que va a visitar esta zona!», considera.
Un imitador de masacres
Para la Fiscalía del Estado de México, el atacante de Teotihuacán, Julio César Jasso Ramírez, tenía una conducta asociada al fenómeno «copycat» o imitación de masacres.
El pasado lunes 20 de abril, el agresor portaba bajo su camisa una playera alusiva a la masacre de Columbine en Colorado, ocurrida el 20 de abril de 1999. También se informó que tenía admiración ideológica por Adolfo Hitler, que nació un 20 de abril de 1889.
Las autoridades informaron que el atacante tenía un perfil psicópata y que su acto no fue espontáneo.
Jasso realizó visitas previas a la zona arqueológica, se hospedó en hoteles cercanos, hizo reconocimiento del terreno y preparó rutas y puntos de acción.
Entre sus pertenencias se localizaron imágenes y escritos relacionados con ataques en EU, así como referencias a masacres históricas.
‘Si os movéis os sacrifico’
«Si os movéis, os sacrifico. Esto se construyó para sacrificar, cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda», gritaba Julio César Jasso Ramírez a una treintena de turistas a los que tomó como rehenes la mañana del lunes en Teotihuacán.
Aunque era mexicano, Jasso utilizó español castellano para imitar a los europeos, según un video viralizado ayer y grabado por una de las víctimas que estaba tendida.
«Y vosotros de mierda que habéis venido desde la puta Europa, no vais a regresar», dijo el agresor.
«Han muerto dos putos coreanos allá, los he sacrificado como a perros», les gritó Jasso haciendo referencia a los canadienses de apellido Li a los que disparó previamente.















