Ciudad de México.- La Administración Trump elevó sus presiones a México para concretar arrestos y extradiciones en investigaciones por narcotráfico, pero para la Presidencia de la República ni siquiera la solicitud para entregar a Rubén Rocha Moya y a nueve de sus colaboradores es urgente.
El Gabinete de Seguridad federal estuvo ayer en Culiacán para ofrecersu respaldo a la nueva Gobernadora Interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla.
Ayer, la Casa Blanca publicó su Estrategia Nacional de Control de Drogas, en la que aseguró que darán prioridad a las extradiciones desde México.
Incluso anticipó presiones por la vía judicial y diplomática contra México y condicionó su colaboración antinarco a la entrega de resultados tangibles y medibles de la Administración de la Presidenta Sheinbaum.
«El Departamento de Estado en coordinación con el Departamento de Justicia y con apoyo del Departamento de Guerra liderará los esfuerzos diplomáticos y del sector judicial para asegurar una cooperación robusta, sostenida y medible por parte del Gobierno de México para identificar y desmantelar organizaciones criminales transnacionales y organizaciones terroristas extranjeras que operan en su territorio», establece la estrategia.
Actualmente, precisa, la colaboración antinarco entre los Gobiernos de México y EU incluye programas de capacitación para funcionarios mexicanos del sector judicial, intercambio de inteligencia, seguridad fronteriza y apoyo a operaciones conjuntas.
En cambio, del lado mexicano, la nueva Consejera Jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, estableció ayer que la solicitud de arresto con fines de extradición de Rocha Moya y nueve funcionarios más, no tiene los elementos para ser considerada urgente.
«La Fiscalía General de la República ya emitió opinión a la Cancillería respecto a que la parte requirente (EU) no aportó ningún elemento o prueba que acredite la urgencia, por lo que la solicitud no se encuentra debidamente fundamentada», afirmó en Palacio Nacional.
Expuso que el Artículo 11 del Tratado de Extradición entre México y EU permite solicitudes de detención provisional únicamente en casos urgentes, cuando exista riesgo de sustracción y se presenten elementos que lo sustenten.
Ante la falta de esos elementos, dijo, la FGR solicitó al tribunal estadounidense la información para continuar con el procedimiento conforme al marco legal.
En el mismo sentido, la Presidenta Sheinbaum señaló que es solo «una oficina» del Departamento de Justicia en Nueva York la que pidió la cabeza de Rocha.
«Es una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de Nueva York, una oficina de Nueva York que está pidiendo la detención urgente con motivos de extradición. ¿Por qué es tan urgente, qué pruebas tienen? Que envíen las pruebas que tienen», retó.

















