Ciudad del Vaticano. El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, visitó ayer el Vaticano para recomponer relaciones y subrayar los fuertes lazos bilaterales, luego de las arremetidas del presidente Donald Trump contra el papa León XIV por su oposición a la guerra en Irán.
El Departamento de Estado estadunidense indicó que las reuniones con León XIV y el principal diplomático del Vaticano abordaron la paz en Medio Oriente, subrayaron “la sólida relación entre Estados Unidos y la Santa Sede” y reflejaron la “asociación duradera” entre ambos.
Rubio, católico practicante, tuvo una audiencia primero con León XIV, que se complicó a última hora por las críticas más recientes de Trump al pontífice nacido en Chicago. León XIV ha respondido señalando las tergiversaciones del mandatario estadunidense sobre sus posturas respecto a Irán y las armas nucleares e insistiendo en que sólo predica el mensaje bíblico de paz.
Durante una visita de dos horas y media, Rubio se reunió luego con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, quien la víspera de la visita defendió enérgicamente al Papa y criticó los ataques de Trump en términos diplomáticos sobrios.
“Atacarlo así o criticar lo que hace me parece un poco extraño, por decirlo suavemente”, apuntó antier Parolin.
Tras las reuniones, el Departamento de Estado detalló que Rubio y Parolin hablaron de “los esfuerzos humanitarios en curso en el hemisferio occidental y los esfuerzos para lograr una paz duradera en Medio Oriente. La conversación reflejó la asociación duradera entre Estados Unidos y la Santa Sede para promover la libertad religiosa”.
El Vaticano señaló que ambos discutieron sobre “la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz” y expresaron “el compromiso común de mantener buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y Estados Unidos”, agregó.
También se abordó la situación en Cuba, confirmó un responsable del Departamento de Estado. “Se habló sobre nuestro trabajo con la Iglesia católica y Cáritas en Cuba”, indicó la fuente, que pidió el anonimato.
El inicio de las tensiones
Las tensiones comenzaron cuando Trump arremetió contra León XIV en redes sociales el mes pasado, afirmando que el pontífice era blando con el crimen y el terrorismo por sus comentarios sobre las políticas migratorias y las deportaciones del gobierno, así como por la guerra con Irán. El Papa dijo entonces que Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra.
Más tarde, Trump publicó en redes sociales una imagen en la que parecía compararse con Jesucristo, que fue eliminada tras la polémica. El mandatario se ha negado a disculparse con León y ha intentado explicar la publicación diciendo que pensó que la imagen era una representación de él como médico.
Para ayer las tensiones parecían haberse relajado.
En el intercambio de regalos en el Vaticano, Rubio entregó a León XIV un pequeño pisapapeles de cristal con forma de balón de futbol americano. Admitió la conocida lealtad del Papa al equipo de ligas mayores Medias Blancas de Chicago, diciendo: “usted es un tipo de beisbol, pero tiene el sello del Departamento de Estado” en él.
“¿Qué regalarle a alguien que lo tiene todo?”, bromeó cuando levantaba el pisapapeles.
León XIV, por su parte, dio a Rubio una pluma aparentemente hecha de madera de olivo –“el olivo es, por supuesto, la planta de la paz”, señaló el pontífice– con su escudo de armas y un libro de imágenes de obras de arte del Vaticano.

















