Beirut. Israel intensificó ayer sus ataques contra el sur de Líbano y confirmó que bombardeó más de 20 presuntas posiciones de Hezbollah, entre ellas lo que identificó como depósitos de armas, cuarteles y edificios militares, mientras interceptó “objetivos aéreos sospechosos” en la zona ocupada luego de la activación de alarmas en el norte israelí, a pesar del alto el fuego que entró en vigor el 17 de abril.
Por su parte, Hezbollah reivindicó la autoría de más de 20 ataques contra tropas israelíes desplegadas en el sur del país, informó la Afp.
Las fuerzas israelíes ordenaron la evacuación de Deir al Zahrani, Jarjouh y Sajjad, localidades atacadas poco después de los avisos de desocupación.
Al menos tres personas murieron ayer en distintos ataques israelíes, dos de ellas eran profesionales sanitarios, informó el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria del ministerio de Salud libanés, en un comunicado, en el que denunció la continua “violación de las leyes internacionales” por parte de Tel Aviv, que mantiene los ataques en medio del acuerdo de alto el fuego.
En Bedias, un bombardeo israelí quitó la vida a una persona e hirió a 13 más, entre ellos seis menores. En Qalauiya, un trabajador sanitario murió y cinco resultaron heridos en una acometida contra su sede, informó la agencia de noticias estatal Nna.
Israel también atacó una central eléctrica que abastece a Nabatieh y bombardeó Habbouch, Mayfadoun, Kafrjouz, Haris, Majdal Selem, Srifa y áreas cercanas a Aytit, Qana y Zawtar al Gharbiya.
Suman 2 mil 846 libaneses muertos por la ofensiva israelí desde el 2 de marzo, entre ellos más de 100 trabajadores sanitarios y 8 mil 693 heridos, reportó el ministerio de Salud libanés.
El ejército israelí confirmó que la semana pasada asesinó a más de 30 milicianos en Líbano.

















