
Proyectos imposibles. Fichajes fallidos. Estrellas que no llegaban… Pero 27 años después los Knicks han vuelto al lugar que les pertenece. Unas Finales de la NBA.
Y precisamente lo han conseguido tras una larga travesía por el desierto.
Encadenaron 6 y 7 años respectivamente sin pisar unos playoffs.
Tocaron fondo en la temporada 2019 con apenas 17 victorias. Pero con Leon Rose al frente y un debutante Mike Brown en los banquillos, por fin lo han conseguido.
11 victorias consecutivas en estos playoffs de 2026. No pierden desde el pasado 24 abril ante Atlanta. Y barrida ante Cleveland Cavaliers por 130-93 con el partido prácticamente sentenciado a 8 minutos del final.
Nueva York es una fiesta. El mundo entero es una fiesta. Hoy celebramos el retorno de los Knicks a unas Finales de la NBA.
Primera vez desde 1999. Y también será su tercera aparición desde que ganaran su último título en 1973. Perdieron ante Houston en 1994, y también cayeron en 1999 ante San Antonio.
Y mientras tanto, esperan rival. Del ganador de la serie entre OKC Thunder y San Antonio Spurs, que actualmente están 2-2.
«Nuestros muchachos han estado increíbles. Todo mi staff técnico también lo ha estado. Nuestros jugadores han estado intratables», señaló Mike Brown.
Seis jugadores de los Knicks alcanzaron anoche los dobles dígitos anotadores.
Karl Anthony-Towns lideró la ofensiva con 19 puntos, 14 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 2 tapones mediante un 8/11 en tiros de campo.
Por su parte, Jalen Brunson fue designado como MVP de las Finales del Este de forma unánime.
El capitán de los Knicks ha llevado en volandas a los suyos, incluida la increíble remontada del Game 1.
Brunson: 15 puntos y 5 asistencias.
O.G. Anunoby: 17 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias.
Mikal Bridges: 15 puntos y 5 asistencias.
Mitchell Robinson: 8 puntos y 10 rebotes.
Landry Shamet: 16 puntos y 4/4 en triples.
Miles McBride: 11 puntos.
«Desde que llegué, he sentido que este equipo estaba preparado», reconoció Brown.
«Simplemente estoy muy emocionado de que el señor James Dolan me diera la oportunidad. Y también de que Leon Rose me permitiera ser entrenador principal otra vez», agregó.
Cruel el destino o no. Precisamente Brown lo ha logrado frente a su ex equipo. Aquel con el que llegó a las Finales NBA en 2007, y aquel que le despidió en dos ocasiones.
Respecto a los Cavs, nada que destacar. Una ventaja inicial de 17-14 y se acabó.
Los Knicks han sido infinitamente mejores durante la serie, y anoche una racha de 20-0 entre el primer y segundo cuarto prácticamente acabó con ellos.
Los visitantes tuvieron una renta máxima de +45 puntos, y a poco menos de ocho minutos para el final, retiraron a todos sus titulares de la pista para darle minutos a los menos habituales.
















