A Timothée Chalamet ya no le duele haber perdido este año el premio de la Academia de Hollywood a Mejor Actor, y en su lugar decidió enfocar sus energías en el reciente y sorpresivo triunfo en la NBA de los New York Knicks, su equipo favorito.
El actor estuvo presente en primera fila en el Frost Bank Center de San Antonio este sábado por la noche, cuando los Knicks derrotaron a los Spurs por 94-90 en el quinto partido, consiguiendo así su primer título desde 1973.
«¡Mil veces mejor esto que los Óscar! ¡Vamos, nena! ¡Los Knicks son campeones!», exclamó Chalamet ante las cámaras de ESPN momentos después de que el equipo neoyorquino derrotara a los Spurs.
La estrella de Marty Supreme perdió el Óscar en la gala de este año a pesar de ser el favorito durante la mayor parte de la temporada de premios en Hollywood, cayendo finalmente ante Michael B. Jordan, quien triunfó gracias a su papel en Pecadores.















