Delicias, Chih.- Un total de 120 adolescentes infractores han sido atendidos por Justicia Cívica a través del programa Construyendo Camino, destacando que la edad con mayor incidencia son los 16 años, informó Liliana Murillo, coordinadora del organismo en Delicias, agregando que las canalizaciones son a través de centros educativos, Seguridad Pública y padres de familia que solicitan apoyo.
“A partir de que el juez cívico califica la infracción, es que si la conducta de la persona es tratable, se canaliza para que tenga atención terapéutica o de la índole que requiera, en el tema de adolescentes cuando llegan a tener algún contacto con el sistema, nosotros obramos a partir de la autorización de los padres, incluyéndolos en un programa que tiene de febrero a la fecha, que se llama Construyendo Camino, donde se atiende a menores con alguna conducta antisocial”, mencionó Murillo.
La funcionaria añadió que no sólo son casos que remiten por Seguridad Pública, ya que también brindan apoyo a las escuelas para aquellos adolescentes que cometen alguna falta al interior de sus planteles.
“Entre los que traslada algún policía o que nos envía alguna escuela, e incluso la población abierta que va pidiendo apoyo terapéutico, desde febrero que inició la implementación a la fecha, se han atendido a alrededor de 120 adolescentes y el mismo número de padres de familia”, detalló en entrevista para El Diario de Delicias.
Destacó que las edades que manejan dentro del programa corresponde a menores de 15 años en adelante; sin embargo, la mayoría son de 16 años. “No todos son remitidos, algunos son canalizados por las escuelas para la atención a faltas relacionadas al comportamiento, es decir, nos mandan a los chavos que pueden tener una conducta reiterada, entonces este programa ha sido en apoyo a las escuelas”, compartió.
“Cuando participa la Dirección de Seguridad Pública en trasladar a los adolescentes, pueden ser faltas administrativas, de las más recurrentes son aquellas que tienen que ver con algún consumo de alcohol en vía pública o por faltar el respeto a la autoridad”, puntualizó.
Murillo compartió que también hay casos en donde los padres de familia o los abuelos, son quienes acuden buscando ayuda para el menor, debido a su mal comportamiento, hechos que se presentan muy a menudo.
“En ese caso, se les hace una evaluación de riesgos a ambos, si la persona sale apta para el grupo, por ejemplo, un excluyente de participar en el grupo es el consumo de algún tipo de droga, pero si sale apta, va a ser incluida, y los papás van a ser también tratados en colaboración con organizaciones civiles con las que estamos trabajando”, informó.
Siendo los grupos que brindan apoyo a los padres Onéami, Crecer en Familia y D.A.R.E., “los grupos terapéuticos duran 10 sesiones y luego cinco más en colaboración con el Polideportivo, y podemos decir que desde febrero, en todos los grupos que se han graduado, no hemos tenido reincidentes”.
“A partir de que el juez cívico califica la infracción, se canaliza para que tenga atención terapéutica. En caso de tener contacto con el sistema, obramos a partir de la autorización de los padres, incluyéndolos en Construyendo Camino”
















