Imposible entender la complejidad de relaciones en un régimen nutrido por la corrupción y las complicidades con organizaciones criminales, sería necio intentar dilucidar su retorcido entramado. Lo que si podemos distinguir son los efectos de la feroz lucha por el poder entre los grupos dominantes, la designación de candidato a la gubernatura de Chihuahua es uno muy visible. Lo vengo diciendo durante años (las precampañas llevan una eternidad) y ahora que se aproxima la definición, es cada vez más evidente que Adán Augusto López está desafiando sin pudor el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Para poder aproximarnos al enorme poder corruptor de López Obrador, eje articulador del movimiento, recuperemos el caso de La Barredora con Hernán Bermúdez y la investigación de huachicol fiscal. En ambos aparece Adán Augusto López como cómplice y actor preponderante, hechos que le costaron la coordinación del senado. Hubo sanciones objetivas contra él, administradas por el propio régimen. Sin embargo, su influencia política al interior de Morena parece intocada, continúa empujando proyectos políticos. El de Andrea Chávez es el más público, se encaprichó con ella y quiere hacerla gobernadora de Chihuahua, a cualquier precio. El desafío irreverente de Adán Augusto sólo puede explicarse en complicidad con López Obrador.
Al acercarse los tiempos, los nervios se tensan. En estos días suceden violentas y descompasadas pulsaciones observables desde el exterior, la declaración de Arturo Escobar, líder nacional del Verde, condicionando la alianza con Morena a que sea Cruz Pérez Cuéllar el candidato a gobernador, es una de las más recientes y significativas. Personalmente di por válido el madruguete, pero días después Escobar reculó. ¿Qué ondas con eso? Encuentro desconcertante un movimiento tan osado para retroceder a los tres segundos. Es lo que sucedió.
Pensé que Cruz, experimentado lagartón, no podía correr el riesgo de tomar parte en un madruguete sin consultar, mínimo, a la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, con quien tiene alianza política. También insinué que podría ser una jugada entre Emilio González, dueño del Verde, y Sheinbaum, intentando frenar definitivamente al obstinado Adán Augusto. Al retroceder Escobar y dejar las cosas como estaban antes del frustrado madruguete, me inclino a pensar que salió mal su plan o en él no tomaron parte en el niño Verde ni la presidenta. En cualquier caso resultó error.
Cuando leí a Raymundo Riva Palacio, columnista de El Financiero, desarrollar un análisis donde el responsable de las encuestas justificadoras del dedazo, Iván Silva, está traicionando a la presidenta, para quien debería trabajar, comprendí que la trama es más siniestra. Según el columnista, la traición estaría motivada por intereses económicos que involucran al empresario Fernando Padilla, supuesto patrocinador de la costosísima campaña de la senadora con licencia, al que vinculan con el Cartel Jalisco Nueva Generación. El entramado es de película, donde Andrea Chávez aparece como rostro bonito de un grotesco movimiento político-delincuencial para secuestrar a Chihuahua.
Esto explica en parte, vaya usted a saber qué otras fuerzas oscuras muevan los resortes de Morena, porque luego de La Barredora, del Huachicol, de los mil señalamientos públicos que hicieron de López Hernández uno de los políticos más desprestiguiados y malqueridos del país, mantiene a su senadora favorita en condiciones competitivas por el gobierno de Chihuahua. El hombre debería estar en prisión o refugiado en alguna de las embajdas, sin embargo sigue tratándo de influir determinantemente en las decisiones políticas más importantes para la presidenta. Se atreve a retarla sin recato ni termor a represalias.
Lo que vemos en Chihuahua es el rostro de un partido que su cúpula quiere ocultar; la de un régimen que actúa como mafia. La popularidad de Sheinbaum está siendo lastrada aceleradamente, Morena carga el mote de narcopartido, varios de sus gobernadores y altos funcionarios reclamados por la Justicia norteamericana o en procesos abiertos y el clan Tabasco-Barredora obstinado a tomar a la entidad que comparte la frontera más grande con los Estados Unidos. Había dado por perdida a la senadora Chávez, en estos días me di cuenta de que no, el pleito entre Sheinbaum y Adán Augusto no está resuelto. A pesar de todo sigo apostando por la presidenta, ya veremos.
En esta despiadada lucha por el 2030 (ellos están mirando esa fecha, nosotros el 2027), lo que no tiene reversa es la fractura interna de Morena. Los poderosos grupos en pugna jamás retrocederán ni llegarán a ningún acuerdo. Quien resulte triunfador será un mal ganador, quien salga derrotado un mal perdedor. Es la naturaleza de los regímenes autoritarios, son más feroces en sus luchas internas que peleando contra opositores externos. Una gran oportunidad tiene Chihuahua en esta confrontación, el que surga como ganador antes de la campanada final será un candidato debilitado. No hay forma de que se avengan.
Rompeolas
La familia Aguilar lleva años dividida, pugna fraticida que inició con la muerte lamentable de su señora madre. Lilia y América son otro ejemplo de la descompisicón interna del régimen; Lilia con La Barredora y en consecuencia con Andrea Chávez, América con Cruz Pérez Cuellar. Tampoco ellas se reconciliarán, nada es peor que los pleitos familiares. Y el Verde, ¿qué hará, en los hechos, si resulta Chávez ganadora?. Más complicado el panorama interno de Morena no puede estar. ¿Triunfo asegurado? Jajajaja, todavía faltan otras acciones de los gringos.
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Los planes de la vialidad Poniente 5 llevan años esperando, si mal no recuerdo desde Jorge Barousse y sin embargo han sido postergados por alguna razón u otra. Resulta inadmisible que los diputados locales de Morena frenen un crédito que pondría en marcha el desarrollo de Chihuahua hacia esa parte inhabitada de la Ciudad. Sí, como siempre, los mayores beneficiarios serán los dueños de la tierra, como sucede aquí y en cualquier parte del mundo. Pero no por esa comdición insalvable es insuficiente para frenar el desarrollo. Ellos lo saben, sólo que no pueden actuar por cuenta propia, son devotos fieles de un régimen totalitario donde pensar y actuar está prohibido. Con sus hechos traicionan a la sociedad que dicen representar.
















