El Vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) autorizar a sus abogados para interrogar al ex secretario de Marina Rafael Ojeda Durán por el caso de huachicol fiscal en las aduanas marítimas.
El pasado 1 de junio, Farías presentó por escrito la petición ante la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), con el fin de realizar un interrogatorio privado al ex secretario.
Solicitó que la diligencia se llevara a cabo dos días después en las instalaciones de la Secretaría de Marina, en la Ciudad de México; sin embargo, la Fiscalía rechazó la petición. Fuentes cercanas a su defensa indicaron que insistirán en la solicitud.
«La diligencia solicitada no descansa en una mera especulación defensiva, sino en una inferencia razonable derivada de datos de prueba ya incorporados a la indagatoria, que ubican al ex Secretario de Marina, cuando menos, como persona con conocimiento directo, jerárquico e institucionalmente relevante sobre los hechos», señala el escrito.
«Su entrevista permitiría contrastar versiones, delimitar responsabilidades, descartar afirmaciones infundadas, esclarecer la actuación de las autoridades intervinientes y obtener información potencialmente relevante tanto de cargo como de descargo, en estricto cumplimiento del deber ministerial de investigar con objetividad y del derecho fundamental del imputado a una defensa adecuada».
El Vicealmirante, preso en el Penal del Altiplano y sobrino político de Ojeda, sostiene que existen al menos dos elementos de prueba que vinculan al ex secretario con los hechos que investiga la FGR.
El primero es un audio difundido por la periodista Carmen Aristegui sobre una conversación entre Ojeda y el Contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, asesinado el 8 de noviembre de 2024 en Manzanillo, Colima. Guerrero es considerado el denunciante original de la presunta red de marinos que controlaba el huachicol en las aduanas marítimas.
El segundo es la declaración rendida el 27 de febrero pasado por el testigo identificado como J.C.S.P., quien afirmó que, cuando en marzo de 2025 arribó el buque Torm Agnes a Guaymas, Sonora, inicialmente no se autorizaría la descarga de hidrocarburos ilegales.
Según el testigo, se comunicó con el capitán Miguel Ángel Solano, «El Capitán Sol», presunto intermediario entre los hermanos Farías y los marinos encargados de las aduanas, quien le respondió que hablaría con Ojeda.
«Como a las 8:00 p.m. me pidieron un informe del despacho de Torm Agnes, hice el informe de desaduanamiento libre, se adjuntó documentación, pedimento, lista de pasajeros, se tomaron muestras, se anexaron fotografías del Gémini con las muestras y también estaba personal de Unidad Naval de Protección Portuaria, eso fue el 20 de marzo», declaró.
«Yo le mandé mensaje a ‘MK’ o Solano y a Ernesto Cordero de lo que me habían dicho; me dijeron que ya estaban trabajando a nivel central… le mandé un mensaje a Solano diciéndole que eso no estaba autorizado, que eso ya se había salido de control. Me dijo que ya le iban a hablar al Secretario de Marina para decirle que era un tema de Andy, a ver si a él no le hacían caso».
La defensa de Farías sostiene que el interrogatorio a Ojeda es pertinente para esclarecer los hechos, ya que, según la propia indagatoria, el ex secretario era el superior jerárquico al que se recurriría para atender un asunto que, de acuerdo con el testigo, ya se había «salido de control».
















