Karyna Shuliak, la pareja sentimental de Jeffrey Epstein durante casi ocho años y la última persona con la que el financiero habló antes de suicidarse en una cárcel de Nueva York en 2019, trabajó recientemente como dentista en una clínica de Brooklyn, pese a que podría heredar hasta 100 millones de dólares del patrimonio del delincuente sexual, según documentos de la investigación federal difundidos este año.
La publicación de cerca de tres millones de páginas de archivos del Departamento de Justicia sacó a la luz miles de correos electrónicos, fotografías y documentos que detallan la relación entre Shuliak y Epstein, así como el apoyo económico y personal que recibió de él durante años.
Originaria de Bielorrusia, Shuliak llegó a Estados Unidos en 2010 con una visa de estudiante para aprender inglés y, mientras trabajaba como asistente dental, conoció a Epstein en marzo de 2011, cuando tenía 21 años.
Según los documentos, el financiero comenzó a ayudarla poco después para que pudiera continuar sus estudios de odontología en la Universidad de Columbia.
Los archivos muestran que, tras ser rechazada inicialmente por la facultad de odontología, Epstein utilizó sus contactos e incluso ofreció realizar una importante donación a la universidad para facilitar su admisión.
Finalmente, financió el costo de sus estudios y otros gastos personales.
Las investigaciones también revelan que Epstein organizó un matrimonio entre Shuliak y una mujer estadounidense en 2013 con el objetivo de regularizar su situación migratoria.
Gracias a ese proceso obtuvo primero la residencia permanente y posteriormente la ciudadanía estadounidense en 2018.
Aunque un informe del Congreso estadounidense cuestionó la legitimidad del matrimonio, las autoridades migratorias nunca impugnaron su naturalización.
Con el paso de los años, Shuliak se convirtió en una de las personas de mayor confianza de Epstein. Además de acompañarlo en numerosos viajes internacionales, administró propiedades, coordinó personal y participó en operaciones relacionadas con sus negocios inmobiliarios.
Los documentos indican que él le transfirió cerca de un millón de dólares y envió decenas de miles de dólares a los padres de ella en Bielorrusia.
Tras el arresto de Epstein en julio de 2019 por cargos federales de tráfico sexual, Shuliak permanecía en Europa. Un día antes de que el financiero fuera hallado muerto en su celda, ambos sostuvieron una llamada telefónica de unos 20 minutos, la última registrada antes de su fallecimiento.
Semanas antes, Epstein había modificado su testamento para incluirla entre los beneficiarios de su fortuna y dejarle, entre otros bienes, un anillo de diamantes de 33 quilates «en previsión de matrimonio».
El patrimonio, originalmente valorado en unos 600 millones de dólares, quedó reducido a entre 120 y 200 millones tras las indemnizaciones pagadas a víctimas.
Pese a esa posible herencia, Shuliak retomó su carrera profesional. En 2023 ingresó a un programa de posgrado en la Universidad de Columbia y obtuvo su licencia para ejercer odontología en el estado de Nueva York en noviembre de 2025.
Poco después comenzó a trabajar medio tiempo en una clínica de Brooklyn. Sin embargo, tras la difusión pública de los archivos de la investigación sobre Epstein, una paciente identificó a Shuliak por las fotografías publicadas y manifestó sentirse engañada al descubrir quién era su dentista.
La odontóloga dejó de presentarse a trabajar en febrero y, según personas vinculadas a la clínica, la exposición pública derivada de los documentos habría dificultado que continuara en ese empleo.
















